jueves, 20 de mayo de 2010

¿Es peor alquilar tu cuerpo que vender tu alma? Le dijo la prostituta al famoso abogado...


¿Son todos los trabajos y ocupaciones humanas igual de dignos? Mucha gente piensa que sí, y otros pensamos que no. Si “digno” significa algo así como “valioso”, la cuestión es si hay actividades u oficios más valiosos que otros y por qué.

Para que pensemos un poco en esto os cuento lo que me paso en una de mis clases. Di a mis alumnos una lista de personas, definidas por cierta actividad: un científico, un misionero, un filósofo, un campesino, un ama de casa, un abogado, una prostituta, un actor, etc. (Podéis ver el ejercicio completo en la entrada anterior: “Un dilema moral: ¿quién debe morir?”). Los alumnos tenían que clasificarlos por orden de importancia. Pues bien, la mayoría colocó en último lugar a la prostituta. Y a partir de aquí surgió la discusión.

¿Es realmente indigno el oficio de la prostituta (o del varón que se prostituye, da igual)? Muchas personas (incluyendo, por ejemplo, muchas feministas) piensan que sí, e incluso que habría que prohibir el ejercicio de la prostitución. ¿Pero por qué? La mayoría piensa que es indigno vender o alquilar el cuerpo para prestar un servicio sexual. Pero esa misma gente piensa que es dignísimo que un minero, un futbolista o un fisioterapeuta vendan o alquilen sus manos o sus piernas para prestar otro tipo de servicios. La pregunta es muy sencilla: ¿por qué la gente considera digno que alguien venda el uso de sus manos o sus piernas, pero no el de sus órganos sexuales? ¿Es qué hay, racionalmente hablando, alguna diferencia “moral” entre una mano y una vagina? ¿En tan poco consideramos a las mujeres que colocamos su dignidad moral entre las piernas? ¿No tendrían más dignidad, por ejemplo, las manos, órgano que nos distingue de los animales y con las que desarrollamos actividades tan humanas como el arte? ¿No sería, por tanto, más indigno vender el uso de las manos (como hace un obrero) que el de los órganos sexuales?...


La mayoría de la gente bienpensante saluda los domingos en el paseo al Sr. Abogado, al Sr. Artista, al Sr. Profesor… Pero vuelven la cara al ver pasar a la prostituta, incluso aunque sea elegante y gane mucho dinero (no confundirla con la Señora que se casó por interés, porque esto es diferente, ¿no?)...
¿Por qué razón se mira mal a la prostituta? ¿Qué diferencia moral hay entre ella y el abogado famoso, o el artista, o el profesor?... ¿No es cierto que el abogado, el artista o el profesor venden su talento o inteligencia, defendiendo a veces a gente indigna (el abogado), pintando cuadros al gusto del cliente (el artista), o enseñando a sus alumnos lo que se le manda enseñar (el profesor)? ¿Y no es esta venta mucho más indigna que la de la prostituta? Al fin y al cabo, ella sólo vende el cuerpo, mientras que el abogado, el artista o el profesor venden a menudo al alma. ¿No es esto peor? ¿No es el alma lo que de verdad se vende al diablo?


Uno de los argumentos que se da en contra de la prostitución es que las mujeres que la ejercen lo hacen obligadas por razones económicas, o son explotadas por mafias. Pero, si este fuera el caso, también habría de parecernos indigno el trabajo de muchos obreros, que se suben al andamio o asfaltan las carreteras por necesidad económica, y no por elección propia. En cuanto a la cuestión de las mafias, todo el mundo sabe que esto se debe a la marginalidad (cuando no la ilegalidad) a la que condenamos a las prostitutas. ¿Habría mafias si se legalizara?... Hace unos años, en algún lugar de Alemania, el Estado contrató a unas prostitutas para que prestaran servicio a ciertos grupos de personas que debido a sus discapacidades (deficientes psíquicos y otros) carecían de una vida sexual plenamente satisfactoria. Algunas de estas personas, al decir del personal que las atendía, mejoraron su salud y sus condiciones de vida. Pero al poco tiempo, y por razones morales, la medida se suprimió: despidieron a las prostitutas. Aunque mantuvieron a los masajistas. ¿Por qué? ¿Qué diferencia hay entre lo que hacían unos y otros?


Quiero que penséis en todo esto. Y para ello os propongo otro dilema. Suponed que sois unos padres, vivís en el tercer mundo, y una de vuestras hijas, de 20 años, sólo tiene dos opciones para no morirse literalmente de hambre. O la ponéis a trabajar en una fábrica en las que va a trabajar cosiendo 15 horas diarias, por un sueldo de miseria (que jamás le va a permitir progresar ni salir de allí). O la ponéis a trabajar en un prostíbulo de lujo en el que, por 4 o 5 horas de trabajo, va a ganar cien veces más (y donde además se le permite ahorrar y dejar de trabajar cuando quiera).


Así pues, tres opciones. Tenéis que elegir una y explicar por qué (recordar que el juego no permite ninguna otra opción, y que suponemos que no hay engaño ninguno en ninguna de las dos ofertas de trabajo).

(a) Dejo que se muera de hambre.
(b) Prefiero que sea una obrera (muy probablemente de por vida).
(c) Prefiero que sea una prostituta de lujo.

13 comentarios:

  1. Me parece bastante claro pues así ya pensaba yo sobre el tema: prostituta, sin duda, sería. Si la parte más importante de nosotros mismos no tiene que ver con lo físico es una de las profesiones menos malas. Además, ¿no se dijo en otra entrada que el sexo unía?

    Si no tuviese las connotaciones tradicionales que tiene se podría ver como cualquier otra.

    Un saludo!!

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  2. Sí, Fernando, pero tiene las connotaciones que tiene porque quizás no nos paramos a pensar en por qué las tiene. Pues eso: ¿por qué las tiene? ¿Hay alguna razón para que el oficio de prostituta sea más denigrante que el de masajista, por ejemplo? ¿Hay alguna razón para que la gente se escandilece mil veces más por la explotación sexual de niños que por la explotación laboral de niños (es decir, por su explotación en un trabajo o en otro)?... Me da la impresión, cuando leo la prensa o veo la tele, que cuando se maltrata o agrede a un niño lo primero que interesa a la gente, a su familia, etc., es si lo han violado o no (que lo torturen, lo vejen psicológicamente, le maten de hambre, etc., parece secundario). ¿Por qué tiene tanta gente esta sexomanía? A ver si los psicólogos (expertos en inventar supuestas enfermedades) se sacan de la manga un nuevo síndrome: la sexomanía. Estarían los supuestos sexoadictos, y, en el otro extremo, los sexomaniacos, todo el día pendientes de que salvaguardar el sagrado templo de los genitales. ¿O no es acaso todo esto una cuestión religiosa? A ver qué pensáis.

    un saludo!!

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  3. Sin duda, es una cuestión casí religiosa. Se considera lo más valioso de uno mismo, incluso por encima de un maltrato psicológico o cualquier otro tipo de vejación.

    Lo sexual es considerado como lo más privado, íntimo (casi donde radica el ser de una persona), la semilla, la esencia..., cuando ha de ser lo más público, pues une a personas. El problema es que se ve como algo puramente físico, no como algo bueno para nuestra parte no-material.

    Es la visión tradicional del tema. Supongo que nos encontramos en una sociedad empirista (superficial) a la que únicamente le interesan lo visible(no, por ejemplo, los maltratos interiores). Se presta más atención a maltrato físico (de género, por ejemplo) que a un maltrato psicológico (desplantes, insultos...).

    Pienso que se tiene más en cuenta lo físico porque es lo más visible por los demás. Como dicen muchos éticos: individualismo (libertad), sí (pero en el ámbito privado). En el ámbito público hay que cumplir un modelo, guardar una apariencia, etc. Con esto se puede, perfectamente, enlazar con el tema del "burka" y demás.

    Estamos en una sociedad sensacionalista, que le vamos a hacer.

    El problema, creo, es que no nos conocemos ni a nosotros mismos. No sabemos lo que somos, ni nuestras capacidades. No nos conocemos y tampoco conocemos los problemas que nos acechan. Sociedad sin valores o ser humano sin humanidad en muchos casos.

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  4. Esto en clase no me dio tiempo a comentarlo..sin dudarlo elegiria qe fuese prostituta de lujo que seguro qe con el tiempo no haberla condenado toda su vida a trabajr tanto sin ningun fin...ejerciendo la prostitucion ganado el dinero suficiente y pudiendo salirse cuando ella quiera y seguir con su vida... ¿Como va a ser eso peor que hacerla trabajar toda su vida de sol a sol?
    Creo que las prostitutas de lujo no se averguenzan de lo que son si no qe staran hatsa orgullosa de lo que pueden llegar a pagar x ellas y no les hace falta de nada es peor eso que " quitarle la via" xque creo qe llevandola a trbajar a la fabrica de nike es una forma indirecta de quitarle la vida...

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  5. No es fácil ponerse en la situación de un padre, y menos aún plantearse si dejar que mi hija trabaje en la fábrica (y se mate a trabajar) o sea prostituta de lujo, ya que en cualquier caso no tendría la opción de elegir lo que a ella verdaderamente le gustase. Además, se trataría de una situación de vida o muerte para ella.

    Supongo que preferiría que estuviera en el prostíbulo de lujo, ya que eso le proporcionaría un mejor nivel de vida, al menos económicamente. Quizás luego no le gustase su empleo, pero al menos tendría la opción de buscar algo diferente, lo que trabajando en la fábrica no podría hacer ni por asomo (según se ha planteado). Y si por el contrario se encuentra a gusto con su trabajo, pues perfecto. En cualquier caso, creo que esta sería la mejor opción para ella, porque le daría más libertad, al menos a largo plazo.

    Además, puede que en un principio me preocupase el hecho de que mi hija fuera prostituta, ya que no puedo evitar las influencias de la sociedad en la que he crecido, pero estoy seguro de que acabaría por vencer los prejuicios contra la prostitución.

    Un saludo!

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  6. Hola Fernando.
    Tienes toda la razón. Se suele considerar mucho más vejatorio un maltrato sexual que un maltrato psicológico, cuando la Persona está en la Psique, no entre las piernas. ¿No es mucho peor violación penetrar sin su voluntad el alma de un niño? Pues esto es lo que se hace, habitualmente, en la educación tradicional. Es curioso, por ejemplo, que los más defensores de la castidad y la virginidad física (los curas), sean capaces luego de meterle sus ideas a niños sin capacidad para defenderse intelectualmente. ¿No es esto una violación mucho más grave y que se perpetra a diario en las escuelas públicas y privadas? ¿No es más grave violar el alma que el cuerpo?
    Pues no, nuestra cultura insiste en que no, porque el cuerpo, y especialmente ciertas partes (no el codo ni la nariz) son sagradas? Violarlas es una profanación. Sería interesante que pensáramos el porqué de esta sacralización de los genitales. Fijáos que no "pasa nada" si uno mantiene una intimidad psíquica muy fuerte con un amigo o amiga, pero si se completa con una intimidad física, ya es "otra cosa". Curioso. ¿Pero no decimos a cada momento que las Personas son, sobre todo, su mente, su interior, etc., o que c...?

    Un saludo!!

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  7. Hola Pilar.
    Pues creo que tu comentario es muy sensato y libre de prejuicios. Yo no creo que vivir de la prostitución sea para sentirse muy orgulloso, a no ser que no tengas opción. Y tener la opción de la fábrica que dijimos es lo mismo que no tener opción. Creo que es mejor vivir de tu mente que de tu cuerpo (aunque si vivir de ella implica "venderte", tal vez sea mejor vender solo el cuerpo). Pero puestos a tener que vivir del cuerpo, mejor el prostíbulo, al menos en este caso.
    Un saludo!!

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  8. Hola Jack D.
    Sí, es muy dura la decisión. Pero esa dureza está en parte vinculada a prejuicios y sacralizaciones injustificadas, tal como tú también ves. Puestos a tener que vivir del cuerpo (o puestos a vender la parte más vendible de uno), parece que hay trabajos mejores que otros (por ejemplo, aquellos que te dañen menos la salud, te permitan más tiempo de ocio, sean menos mecánicos, etc.). Y, aún así, la gente considera indigno que dejes penetrar tus zonas sexuales por dinero, pero no que, por ejemplo, dejes penetrar otras zonas de tu cuerpo (digamos los pulmones) también por dinero. En un caso, si se tienen precauciones, no hay riesgo para la salud. En el otro, aún con precauciones, te haces polvo los pulmones. Y pese a eso (y a otras cosas) el minero es un tipo dignísimo, y la prostituta una tipa de cuidado. ¿Por qué será?

    Un saludo!!

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  9. yo no me referia a que mi hija si tomo esa decision x ella estuviera orgullosa... si no le gusta tiene la opcion de dejarlo y con el dinero suficiente dedicarse a lo que le guste pero no quito que alguna habra que se sienta orgullosa y no me parece mal... lo que si me parece fatal es la otra opcioón ¿que tipo de vida es esa?

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  10. Bueno a ver como lo estuve defediendo en clase, sin importarme que varias personas se me echasen encima, sigo pensando que yo si estuviese en aquella situacion, sin ninguna duda mi hija se va a Londres al prostibulo de lujo.Porque me parece mucho peor la otra opcion de que este trabajando durante muchas horas, en condiciones infrahumanas y cobrando una miseria. Mientras que si se va a Londres, aunque sea un prostibulo, alli va a estar mejor, en unas condiciones de vida que en el otro sitio no las va a tener.Teniendo en cuenta tambien, que alli va a ganar mucho mas dinero, y ese dinero se lo envia a su familia.Y pienso, que con el tiempo y teniendo lo suficiente, ella sola nos va a sacar"de pobres"a nosotros,(su familia); y que cuando sea necesario que lo deje.
    Yo en todo momento iba a tener la conciencia tranquila y muy orgullosa por el gran esfuerzo que le supone a mi hija y siempre agradecida, por sacar a su familia a delante.
    Un beso, Elena Marin 1ºE

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  11. Totalmente de acuerdo, Pilar. Sólo insinuaba que, aun siendo mejor el trabajo en el prostíbulo que el de la fábrica (dadas las condiciones del ejemplo), hay trabajos aún mejores: aquellos en los que uno vive de su mente (no de su cuerpo) sin "venderla" (es decir, haciendo algo con lo que está de acuerdo, que le parece bien, etc.), desarrollándola...
    Un saludo!!

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  12. Hola Elenita. De acuerdo contigo, ya sabes. Es estupendo que decidas con esa sensatez y sin prejuicios. Aunque hay oficios mucho más valiosos que el de prostituirse, éste es preferible al de la fábrica, dadas las condiciones del ejemplo.
    Otro besito para ti.

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  13. La primera opción pues antes de estás dos ofertas esta era la realidad en la que se encontraba y a no ser que el padre informe a la hija de ambas ofertas para que ella pudiera elegir su futuro, la discusión no tiene sentido.
    Todos los que contestan la opción 2 o 3 están reafirmando la sociedad patriarcal en la que la mujer no puede escoger lo mejor para ella por ende no existiría la libertad tampoco pues se entiende también por mejor calidad de vida y felicidad.
    Acaso tus alumnos son felices de estudiar algo que eligen sus padres y no ellos? y si esto fuese su única carrera porque no tienen tiempo, ganas y/o dinero?

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