domingo, 30 de mayo de 2010

Resumen de la reunión sobre el arte y la belleza





La discusión comenzó frente a este bote de "mierda de artista", obra de Piero Manzoni, por el que algunos de los museos más importantes del mundo pagaron, literalmente, su peso en oro. Seguramente, lo que esta obra nos quiere dar a entender es lo poco que se entiende el ARTE. Por cierto, ¿será cierto que el arte sirve para eso, para entender?

¿Qué es el arte? Una y otra vez llegábamos a esta pregunta (que quedó, ya os lo advierto, sin responder). Alguien sugirió ir al diccionario, y allí encontramos que "arte" es "la manifestación de una actividad humana en la que se expresa una visión personal y desinteresada [desinteresada de intereses materiales, suponemos] que interpreta lo real o lo imaginario con recursos plásticos, lingüísiticos y/o sonoros". En pocos minutos nos dimos cuenta de que esta definición lo mismo servía para la Capilla Sixtina (y aquí, además, lo de "desinteresada" habría que explicarlo) que para un corte de mangas; es decir, para todo, o lo que es lo mismo: para nada.

Y seguimos pensando: ¿qué es arte? Alguien dijo que una ruptura con lo establecido. Pero, ¿es esto suficiente? Se dice que hay un arte "conservador" y que también es arte, aunque no sea "rupturista". Por otro lado, dar un golpe de estado es también romper con lo establecido, y poca gente diría que Tejero o Pinochet son artistas. ¿O qué?

Otra definición posible que se ofreció es esta: "arte" es "hacer bien algo y expresar algo con ello". Ante la evidente objección de que yo puedo hacer bien la colada y expresar algo con ello (mi amor por la ropa limpia), se insistió en que la definición se refería a "hacer algo" relacionado con las artes o géneros artísticos (música, pintura, poesía, etc.). Ahora bien, ¿por qué son la música, pintura, etc., géneros artísticos y no otros, como la gastronomía, la búsqueda de setas, o las estafas informáticas? De nuevo la pregunta clave: qué es lo artístico, qué es el arte... Además, supuesto que la música (por ejemplo) fuera un género artístico: ¿Un buen músico que "hace las cosas bien" es equivalente a un artista? ¿Es lo mismo pintar bien (según los cánones) que ser un artista? Esto parece que contradice la noción anterior, de que el arte es ruptura con lo establecido, si bien se afirmó que para romper con lo establecido era necesario, primero, dominar tu arte...
Otra definición que discutimos: arte es lo que genera que el espectador se identifique con algo y que dicha identificación provoque en él una emoción (positiva, de agrado). ¿Qué os parece esta definición?... Tiene sus pegas: imaginaos que yo me siento identificado con Ghandi, o con los perros, y que esto me genera emociones, incluso satisfactorias: ¿serían Ghandi o los perros obras de arte?

Se apuntó que el arte era expresión de un estado de frustración de la persona. Pero, aunque pronto reparamos en que también una paliza puede ser debida a la frustración del que la dá, esto nos sirvió para pensar si había alguna relación entre sufrimiento y arte. Algunos opinan que la felicidad no da mucho motivo para escribir sonatas y poesias (bueno, sí, pero muy superficiales). Así pues: ¿Merecería la pena fomentar el sufrimiento si con ello obtenemos arte? ¿Justifican la belleza de las pirámides el sufrimiento de los miles de obreros y esclavos que participaron en su construcción? ¿Está justificado el presumible dolor del toro de lídia por el disfrute estético que dicen tener los aficionados?

A propósito de este asunto de los toros, surgió una vieja pregunta: ¿Si tuviéramos que salvar de un incendio a una de estas dos cosas: un gato o la Capilla Sixtina, a cuál de las dos preferiríamos? Antes de contestar que la Capilla Sixtina, pensemos cuál de los dos es más insustituíble, cuál de ellos se puede reproducir con más garantías de éxito y con más fidelidad al original... Hablando de todo esto, nos preguntamos también qué es lo que hace que la gente valore más el original (de una pintura, por ejemplo) que la copia perfecta (o al menos tan perfecta como para que las diferencias no sean detectables por los sentidos). No supimos dar con ninguna razón...¿Sabéis vosotros por qué?


Se dijo que la belleza (o el concepto de belleza) es algo que inventamos nosotros y que ponemos en las cosas y no nada que exista objetivamente en sí mismo. Las cosas no son bellas o feas, sino que las vemos nosotros así. Pero la pregunta entonces es: ¿por qué las vemos así? ¿la belleza la inventamos de la nada? ¿O la descubrimos a partir de ciertas propiedades de las cosas? ¿Es la belleza dependiente o independiente de nosotros? ¿Si todo el mundo muriera seguiría siendo bella la Capilla sixtina?


A partir de aquí se trató un poco del asunto de si la belleza, el arte, etc., son apreciaciones subjetivas, convenciones sociales o valores objetivos. Nos preguntamos si, caso de ser el arte algo subjetivo (ya se sabe: hay gustos como colores, etc.), tendría sentido discutir lo que es el arte, o incluso usar todos el mismo concepto. ¿No parece contradictoria la expresión: "el arte es un concepto subjetivo"? ¿No estamos diciendo que "arte" es, para todos, lo que es para cada uno? ¿No estamos presuponiendo que cada uno identifica con "arte" algo distinto, pero todas las identificaciones tienen una identidad común? ¿No sería "arte" siempre lo mismo y, a la vez, siempre diferente? ¿No es esto una locura?... De otro lado, si el arte es según cada uno o según cada época, sociedad, etc... Todo podría ser arte, luego nada lo sería, etc. ¿O qué?

Una nueva definición: arte es lo que dice el público que es arte, lo que gusta, lo que comunica... Esto acarrea de nuevo similares problemas. ¿Por qué gusta una obra y no otra? ¿Por qué algo guste poco a la gente (o incluso a nadie) va a carecer de arte o belleza? Quizás la mayoría (o todos) tenga muy mal gusto. ¿Podría haber algo muy bello que no gustase a nadie?

Alguien apuntó que arte es más bien, lo que decide el artista. Y, en efecto, en nuestra época que algo sea una obra de arte parece tener mucho que ver con quién la firma. Desde el Renacimiento y la Modernidad, se ha endiosado al artista (lógico, como el Dios creador empezaba a morir, alguién tenía que ocupar su lugar: el Hombre creador). Los antiguos consideraban al artista como un mero intermediario entre la divinidad y los hombres: el artista era un poseído, un inspirado por las musas. En la modernidad es un creador, todo lo saca de sí mismo, es un genio (o un idiota, en el sentido griego de la palabra). ¿Pero es esto verdad? ¿Lo bello se crea o se descubre? ¿El Quijote es una creación o un descubrimiento? ¿Si hubiera que salvar de un incendio a uno de estos dos: al único ejemplar existente del Quijote, o al propio Miguel de Cervantes, a quién salvaríamos? ¿Qué importa más: la obra o el autor? Nuestra época parece tenerlo claro, hay estudiosos que se pasan la vida intentando descubrir quién fue el autor de tal o cual obra anónima. ¿Pero importa algo eso?... Parece que un tal Fito Fitipaldi (un músico pop) dijo que "Él componía para Él, y tocaba para el público". Un artista menos conocido, pero no sé si más lúcido (un tal Grotowski, director polaco de teatro), dijo que el artista no debe crear ni para sí mismo, ni para el público, sino... para Dios. Es decir: que lo bello no es algo subjetivo (cosa de artistas), ni convencional (cosa del público), sino objetivo (cosa divina): lo bello es lo que es bello en sí, lo vea o no el artista, lo comprenda o no el público... De nuevo el problema de qué es objetivamente lo bello, de por qué es artista el artista, de por qué algo gusta o no gusta...

Parece claro que el arte es una representación de lo bello. ¿Pero entonces por qué hay arte de lo feo? Vimos varios Caprichos de Goya, todos ellos de gente muy fea. Leímos el famoso Soneto a tus vísceras, de Baldomero Fernández (literatura.lacoctelera.net/.../soneto-tus-visceras-baldomero-fernandez-moreno). Recordamos la mierda de artista de Manzoni... La respuesta que se nos ocurrió es que el arte refleja lo bello a veces de forma irónica; busca siempre lo bello, pero a veces lo hace incidiendo en su contrario, denunciando tajantemente su ausencia... Para el arte moderno (que algunos dicen que comienza con Goya) lo bello es en sí mismo inexpresable, indecible, inalcanzable: sólo queda decir de él lo que no es (tal como la teología negativa busca describir a Dios diciendo "lo que no es", pues "lo que es" es imposible de comprender para nosotros)... Ocurre igual en el Romanticismo (que es también arte "moderno" y linda con el arte de lo feo: cementerios, ruinas, noches lúgubres, horror gótico...): lo bello es inaprensible en sí, hay que "verlo" a través de su reflejo, igual que la luna (símbolo de la inspiración, el misterio, etc., para el artista romántico) es la única forma de "ver" el sol cara a cara...

Como se acababa el tiempo, y previendo hacer otra reunión sobre este mismo asunto, se mencionaron varias posibles definiciones de arte o belleza, para ir pensándolas.

- Lo bello y artístico es algo natural, un rasgo biológico que gusta o place por razones biológicas (por ejemplo, el patrón universal de belleza femenina está ligado a la reproducción: lozanía, caderas y pechos amplios, etc.).

- Lo bello y artístico es una convención social, refleja plásticamente los valores, ideas, etc., de una cultura (así, el arte medieval representa ciertas jerarquías sociales, ciertos ideales políticos y religiosos, etc.)

- Lo bello y artístico es una cuestión puramente emotiva y subjetiva (arte es lo que genera cierto disfrute emocional a través de ciertas manifestaciones plásticas); estas emociones suelen relacionarse con la identificación del espectador con la obra, pero son en sí mismas inexplicables. Esta es la teoría más rabiosamente de actualidad. Los propios artistas modernos dicen con orgullo que su obra no es explicable (por ellos mismos, desde luego): o se siente o no se siente.

- Lo bello y artístico es lo que refleja modelos ideales, lo utópico, lo bueno. El arte tiene una función didáctica: mostrar con imágenes aquello a lo que debemos aspirar. Lo bello es la representación plástica de lo bueno. Estética y ética tienen una relación fundamental. El teatro moralizante, la tragedia y la comedia griegas, la fábulas y los cuentos, son ejemplo de todo esto.

- Lo bello y lo artístico son la expresión plástica de lo verdadero. El arte tiene una función cognoscitiva: conocer la realidad a través de la representación plástica. La armonía de la obra bella es un reflejo plástico, rítmico, etc., de la unidad y coherencia de la realidad ideal. O, desde el otro lado: el arte es la realidad sensible comprendida bajo la unidad y perfección que le presta la imaginación. El arte nos muestra el reino de lo posible, de lo que puede ser (por ser lógico) aunque no esté presente en el tiempo cotidiano. Se sugirió, poéticamente, que el arte y lo bello son el mundo de los besos imaginarios. ¿Y no son esos besos soñados los mejores que podemos sentir?

Empezábamos otros temas (por ejemplo, de si hay géneros artísticos superiores a otros: la música superior a la pintura, la poesía superior al teatro, etc.), cuando nos cerraron el local. Por suerte, los pocos que nos quedamos a la sombra de una taberna, asistimos luego, casualmente, a una representación teatral, con lo que pudimos aplicar a un caso práctico lo que habíamos discutido. La obra que vimos se llamaba "La comedia de los errores" (de Shakespeare). ¿Y no había sido eso nuestra tertulia? Una comedia (por lo que nos reímos) plagada de errores (por todo lo que no supimos solucionar)...

Gracias a los artistas que acudieron: Alvaro, Rubén, Daniél, Silvia, Elena y Ángela. Todos acordamos dedicar la próxima sesión a este mismo tema (aprovechando el trabajo de Juandi, que no pudo venir al final, y que ha recopilado un buen lote de material audiovisual sobre nuestro asunto). Lamentamos la ausencia de los demás. Algunos (Fernando, Mª Angeles, Esther) se excusaron. A ellos y a todos los demás, os esperamos en la próxima.

Por cierto. Alvaro propuso dar más regularidad a las sesiones, para así poder profundizar en los temas. Que así sea. Intentaremos hacer la próxima en no más de dos semanas. Informaros también que el mismo Alvaro ha creado un blog sobre las tertulias (http://cavernocafe.blogspot.com/) y que en breve seguro que estará lleno de contenido. Gracias, Alvaro, por tu implicación.

Un abrazo a todos!!

miércoles, 26 de mayo de 2010

Reunión de cavernícolas este fin de semana! ¿Por qué unos somos más guapos que otros?



Como sois todos un poco artistas (románticos, músicos, literatos...), os propongo hablar de lo que más nos gusta: DEL GUSTO. Es decir, de ESTÉTICA. Y lo haremos en torno a estas cuestiones (y otras que se vayan sumando al cuadro):

Primer movimiento:
¿Podemos discutir acerca del gusto, la belleza y el arte, o más bien no y, como dicen, sobre gustos no hay disputa, ni nada escrito, porque hay tantos gustos como colores? ¿Es posible un criterio objetivo con que decidir si algo es realmente gustoso y bello?

Segundo movimiento:
¿Por qué nos gusta algo (un beso, una pintura, una melodía, un poema...)? ¿Todo lo que nos gusta es estético o bello? ¿En qué consiste tener "buen gusto"?...

Tercer movimiento:
¿Qué es lo bello? ¿Es más bello lo natural o lo artificial? ¿Es lo bello una emoción indescriptible? ¿Puede ser algo bello y malo (¿puede ser bello un crimen, por ejemplo?)? ¿Podría ser la belleza una forma de conocer el mundo?...

Cuarto movimiento y finale: ¿Qué es el arte? ¿Es más el artista que sus obras o al revés? ¿Qué diferencia al artista de los demás mortales? ¿Cómo distinguir una obra de arte de un trabajo bien hecho o de una "tomadura de pelo"? ¿Todo arte es de lo bello, o hay un arte también de lo feo? ¿Hay formas de arte superiores a otras (es superior la música a la pintura, por ejemplo, o la novela al cine, etc.)? Etc.

Nos veremos las caras el próximo SÁBADO 29, A LAS 17 horas, en la sala de juntas del ECONOMATO (C/Marquesa de Pinares, 32).

Es muy posible que, como introducción, veamos una película, aún por decidir. Así que sed puntuales. Y venid guapos, o mejor, bellos...

jueves, 20 de mayo de 2010

¿Es peor alquilar tu cuerpo que vender tu alma? Le dijo la prostituta al famoso abogado...


¿Son todos los trabajos y ocupaciones humanas igual de dignos? Mucha gente piensa que sí, y otros pensamos que no. Si “digno” significa algo así como “valioso”, la cuestión es si hay actividades u oficios más valiosos que otros y por qué.

Para que pensemos un poco en esto os cuento lo que me paso en una de mis clases. Di a mis alumnos una lista de personas, definidas por cierta actividad: un científico, un misionero, un filósofo, un campesino, un ama de casa, un abogado, una prostituta, un actor, etc. (Podéis ver el ejercicio completo en la entrada anterior: “Un dilema moral: ¿quién debe morir?”). Los alumnos tenían que clasificarlos por orden de importancia. Pues bien, la mayoría colocó en último lugar a la prostituta. Y a partir de aquí surgió la discusión.

¿Es realmente indigno el oficio de la prostituta (o del varón que se prostituye, da igual)? Muchas personas (incluyendo, por ejemplo, muchas feministas) piensan que sí, e incluso que habría que prohibir el ejercicio de la prostitución. ¿Pero por qué? La mayoría piensa que es indigno vender o alquilar el cuerpo para prestar un servicio sexual. Pero esa misma gente piensa que es dignísimo que un minero, un futbolista o un fisioterapeuta vendan o alquilen sus manos o sus piernas para prestar otro tipo de servicios. La pregunta es muy sencilla: ¿por qué la gente considera digno que alguien venda el uso de sus manos o sus piernas, pero no el de sus órganos sexuales? ¿Es qué hay, racionalmente hablando, alguna diferencia “moral” entre una mano y una vagina? ¿En tan poco consideramos a las mujeres que colocamos su dignidad moral entre las piernas? ¿No tendrían más dignidad, por ejemplo, las manos, órgano que nos distingue de los animales y con las que desarrollamos actividades tan humanas como el arte? ¿No sería, por tanto, más indigno vender el uso de las manos (como hace un obrero) que el de los órganos sexuales?...


La mayoría de la gente bienpensante saluda los domingos en el paseo al Sr. Abogado, al Sr. Artista, al Sr. Profesor… Pero vuelven la cara al ver pasar a la prostituta, incluso aunque sea elegante y gane mucho dinero (no confundirla con la Señora que se casó por interés, porque esto es diferente, ¿no?)...
¿Por qué razón se mira mal a la prostituta? ¿Qué diferencia moral hay entre ella y el abogado famoso, o el artista, o el profesor?... ¿No es cierto que el abogado, el artista o el profesor venden su talento o inteligencia, defendiendo a veces a gente indigna (el abogado), pintando cuadros al gusto del cliente (el artista), o enseñando a sus alumnos lo que se le manda enseñar (el profesor)? ¿Y no es esta venta mucho más indigna que la de la prostituta? Al fin y al cabo, ella sólo vende el cuerpo, mientras que el abogado, el artista o el profesor venden a menudo al alma. ¿No es esto peor? ¿No es el alma lo que de verdad se vende al diablo?


Uno de los argumentos que se da en contra de la prostitución es que las mujeres que la ejercen lo hacen obligadas por razones económicas, o son explotadas por mafias. Pero, si este fuera el caso, también habría de parecernos indigno el trabajo de muchos obreros, que se suben al andamio o asfaltan las carreteras por necesidad económica, y no por elección propia. En cuanto a la cuestión de las mafias, todo el mundo sabe que esto se debe a la marginalidad (cuando no la ilegalidad) a la que condenamos a las prostitutas. ¿Habría mafias si se legalizara?... Hace unos años, en algún lugar de Alemania, el Estado contrató a unas prostitutas para que prestaran servicio a ciertos grupos de personas que debido a sus discapacidades (deficientes psíquicos y otros) carecían de una vida sexual plenamente satisfactoria. Algunas de estas personas, al decir del personal que las atendía, mejoraron su salud y sus condiciones de vida. Pero al poco tiempo, y por razones morales, la medida se suprimió: despidieron a las prostitutas. Aunque mantuvieron a los masajistas. ¿Por qué? ¿Qué diferencia hay entre lo que hacían unos y otros?


Quiero que penséis en todo esto. Y para ello os propongo otro dilema. Suponed que sois unos padres, vivís en el tercer mundo, y una de vuestras hijas, de 20 años, sólo tiene dos opciones para no morirse literalmente de hambre. O la ponéis a trabajar en una fábrica en las que va a trabajar cosiendo 15 horas diarias, por un sueldo de miseria (que jamás le va a permitir progresar ni salir de allí). O la ponéis a trabajar en un prostíbulo de lujo en el que, por 4 o 5 horas de trabajo, va a ganar cien veces más (y donde además se le permite ahorrar y dejar de trabajar cuando quiera).


Así pues, tres opciones. Tenéis que elegir una y explicar por qué (recordar que el juego no permite ninguna otra opción, y que suponemos que no hay engaño ninguno en ninguna de las dos ofertas de trabajo).

(a) Dejo que se muera de hambre.
(b) Prefiero que sea una obrera (muy probablemente de por vida).
(c) Prefiero que sea una prostituta de lujo.

lunes, 10 de mayo de 2010

Un dilema moral: ¿quién debe morir?


El pequeño y viejo avión en que volvíamos de una excursión turística ha sufrido una seria avería en los motores. El aeropuerto más próximo está aún a una hora de vuelo. No hay paracaídas. El piloto informa que la única posibilidad de supervivencia es perder peso. Ya nos hemos desecho de todos los objetos y de todas las partes no vitales del avión. Pero no es suficiente: el piloto nos advierte de algo dramático: o algunas personas se van tirando del avión, o nos estrellamos todos. Tenemos que decidir entre estas tres opciones:

(1) Nadie se tira. Es preferible que el avión se estrelle. El piloto, que sabe de lo que habla, informa de que en ese caso hay un 99% de posibilidades de que muramos todos.
(2) Se van tirando personas al azar, según un sorteo.
(3) Se confecciona una lista de personas que deben ser salvadas. Las que queden al final de la lista son las que deberán irse sacrificando (el piloto espera que no sean más de tres las que haya que tirar)

I. ¿POR CUAL DE LAS TRES OPCIONES OPTARÍAS TÚ? ¿POR QUÉ?

II. IMAGINA QUE SE OPTA POR (3). COMO LOS PASAJEROS SON INCAPACES DE PONERSE DE ACUERDO, HAN DECIDIDO QUE SEA EL PILOTO EL QUE HAGA LA LISTA. TÚ ERES ESE PILOTO. CONFECCIONA UNA LISTA CON TODOS, PONIENDO EN PRIMER LUGAR A LOS QUE DEBEN SER SALVADOS. ¡Y RECUERDA QUE TENDRÁS QUE DAR EXPLICACIONES DE LO QUE HAS HECHO!

Esta son los pasajeros, con lo que se sabe de ellos. Es un viaje de antiguos alumnos, por lo que todos tienen la misma edad; el resto de la información es rigurosamente cierta.



A: Un famoso actor y director de cine. Sus películas entusiasman al público de todo el mundo.
B: Un campesino. Está de luna de miel junto a C.
C: Una joven recién casada con B, ama de casa.
D: Una joven embarazada, soltera, administrativa.
E: Un científico. Sus investigaciones sobre el cáncer son muy prometedoras.
F: Un brillante abogado. Es muy apreciado por sus clientes.
G: Una gran prostituta de lujo. Es muy apreciada por sus clientes.
H: Un conocido profesor de filosofía. Es muy apreciado por sus alumnos.
I: Un misionero. Lleva años ayudando a la gente más necesitada.



sábado, 8 de mayo de 2010

¿Es esto arte?


Esta obra de arte (¿) de Wolf Vostell se llama “¿Por qué el proceso de Pilatos y Jesús duró solo dos minutos?”…
Cada vez que llevo a mis alumnos al Museo Vostell de Malpartida, algunos tardan mucho menos de dos minutos en decidir que lo que allí se ve no es arte. Sobra decir que si llevara a un grupo de adultos no serían algunos, sino casi todos los que exclamaran con suficiencia: "¡Esto es una tontería!", "¡esto lo hace cualquiera!", etc. Cuando ocurre esto, me vienen unas ganas locas de arrodillarme ante quien así habla y rogarle que me explique cómo ha logrado saber que lo que ve no es digno de llamarse “arte”. ¿Cómo no va a saberlo quien se atreve a opinar con tanta firmeza?... Pero no, no lo saben: cuando oigo sus explicaciones (cuando las dan) toda mi ilusión se desvanece (en mucho menos de dos minutos)…

Así que: ¿Qué es el arte? ¿Cómo podemos distinguir una obra de arte de una majadería? ¿Alguien me lo puede explicar?...
Como algunas respuestas ya me las han dado muchas veces, y no quiero que caigáis en la tentación de resolver este asunto de un plumazo, comenzaremos quitando de en medio algunas de ellas.

1. Arte no es lo cada uno considera arte. Si así fuera, cualquier cosa podría ser “arte”, y a la vez no serlo, con lo cual carecería de sentido toda discusión sobre el arte (Yo tendría toda la razón al considerar arte cortarme la oreja –o cualquier otra cosa—, y tú también la tendrías al considerar que no lo es). La verdad es que ni siquiera tendría sentido emplear la palabra “arte”, pues carecería de un significado común (¿Tendría sentido emplear una palabra cuyo significado fuera distinto para cada persona que la emplea?).
2. Arte no es lo que la mayoría considera “arte”. Igual que antes: si así fuera todo podría ser “arte” y no serlo (bastaría con que la mayoría así lo conveniese). Además, tanto en el caso anterior como en este, siempre cabe la pregunta: ¿Por qué considera Vd. (o Ustedes) que esto es arte?
3. Arte no es, sin más, lo que nos gusta. También nos gusta que nos rasquen la espalda, o tener la casa limpia, y dista de estar claro que esas dos cosas sean obras de arte. Además, suponiendo que arte fuera "lo que nos gusta", aun tendríamos que responder a la pregunta: ¿por qué nos gustan unas cosas y no otras? ¿qué significa que algo "nos guste"?
4. Arte no tiene porque ser lo que nos emociona. También nos emociona un incendio o que nos llamen el día de nuestro cumpleaños, y, de nuevo, no está nada claro que todo eso sea arte.
5. Arte no es lo que es único y original. Cada mosquito que viene al mundo es único. Decidir usar la energía atómica para fabricar bombas, o inventar un sistema para gasear a millones de personas, también parecen ser cosas originales y creativas.
6. Arte no es lo que es bello y punto. Quizás no este mal equiparar arte y belleza, pero en ese caso habría que replantear la pregunta, en vez de “¿qué es arte?”, ahora sería: “¿qué es lo bello?”…

Así que una de dos, o me contestáis a la pregunta de ¿qué es arte?, o me contestáis a la pregunta ¿qué es bello? … Los que hemos estado viendo las obras de arte (¿) de Vostell y luego disfrutando de las más hermosas (¿) músicas del mundo en el Womad, no tenemos excusa. Los demás tampoco.

¡PENSEMOSLO AL MENOS...TRES MINUTOS!