La "opinocracia" es el
régimen en que todos se creen con derecho a tener razón, sin
considerar que tal derecho (como el que se tiene a emitir sentencias
o recetar pastillas) va ligado al conocimiento y la responsabilidad
para ejercerlo. Este moderno prurito anti-intelectualista (según el
cual tener razón es como tener pelo o bazo –no hace falta hacer
nada–) le viene de perlas al poder. Cuanto más ignorante de su
ignorancia sea la gente más manipulable es. Tal vez por eso no
interesa que el sistema educativo garantice la formación ética y
filosófica, esto es, aquella que enseña a usar correctamente la
razón en (entre otras cosas) asuntos morales y políticos. Sin esa
formación el debate público se vuelve estéril (aunque
entretenido), algo muy conveniente para democracias que lo son de
boquilla. (Sobre todo esto y más trata nuestra última colaboración
en El Periódico Extremadura. Para leer el artículo completo pulsar aquí).
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miércoles, 28 de febrero de 2018
jueves, 16 de mayo de 2013
Lo que vendrá. El invencible optimismo racionalista de Juan Antonio Negrete.
Más que de ninguna otra cosa, necesitamos de utopías e ideales. Y aun con toda la ironía que haga falta para decirla y entenderla, esta utopía cargada de razones merecería más atención que todos los periódicos del día juntos. Así es lo que vendrá.
jueves, 9 de junio de 2011
Nadie hace el mal intencionadamente (el intelectualismo moral)

Una de las teorías éticas más interesante (y minoritaria) es el intelectualismo moral (asociado tradicionalmente a filósofos antiguos como Sócrates y Platón). Su tesis principal es que para ser bueno lo único que hace falta es ser sabio. Esta idea implica supuestos y acarrea consecuencias escandalosas para la mentalidad actual (y, sin embargo, a mi me parece exquisitamente lógica). Veamos esos supuestos y consecuencias.
1. LA MORAL ES UNA CIENCIA, Y ES CUESTIÓN DE EXPERTOS. Lo bueno es lo que nos dice la razón (no el instinto, ni la emoción, ni la simple voluntad). Hay, pues, ciencia racional de lo bueno y lo malo. La ética (y la política) es cuestión de expertos (igual que la matemática o la medicina): NO TODO EL MUNDO DEBE OPINAR O DECIDIR (ni siquiera con respecto a su propia vida), NI TAMPOCO VOTAR. Tal como las verdades matemáticas o científicas, las verdades morales son universales (válidas para todos), como que “dos más dos son cuatro”.
2. LA DISCIPLINA Y EL ESFUERZO SON INNECESARIOS Y PERJUDICIALES. Si la razón nos dice que X es bueno, querremos hacer X y lo haremos sin esfuerzo (o sin darnos cuenta de que nos esforzamos), como cuando nos divertimos con algo. Si, por ejemplo, la razón nos dice que estudiar idiomas o dejar de fumar son nuestra mejor opción, lo haremos sin mayor esfuerzo. Si hace falta disciplina o “fuerza de voluntad” esto es señal inequívoca de que no tenemos claro que lo que hacemos sea realmente bueno para nosotros.
3. NADIE HACE EL MAL INTENCIONADAMENTE. LOS “MALOS” NO SON MALOS, SINO IGNORANTES. Todo el mundo (incluso el que roba o mata) cree que lo que hace es lo mejor que puede hacer. Nadie hace el mal a sabiendas o con voluntad de hacerlo. Nadie es, pues, culpable de nada (todos creen hacer un bien, no un mal). Otra cosa es que se sea ignorante y se esté equivocado, y que lo que se cree un bien sea realmente un mal. Pero entonces no se trataría de ser "malo" sino sólo de ser ignorante. De otro lado, si el malo es simplemente ignorante, lo que hace falta es EDUCARLE, no CASTIGARLE o vengarse de él. NO HACEN FALTA POLICIAS NI CÁRCELES, SINO PROFESORES Y CENTROS EDUCATIVOS. El ser humano es totalmente racional, no un animal irracional al que haya "educar" con premios y castigos (en lugar de con razones).
4. SÓLO EL SABIO ES DE VERDAD FELIZ. La felicidad no es cosa de tontos o inconscientes, como se cree a veces. Sólo el que ejercita su razón buscando el conocimiento (es decir: se dedica a la filosofía) se realiza plenamente como ser humano; esa plenitud se siente como felicidad.
1. LA MORAL ES UNA CIENCIA, Y ES CUESTIÓN DE EXPERTOS. Lo bueno es lo que nos dice la razón (no el instinto, ni la emoción, ni la simple voluntad). Hay, pues, ciencia racional de lo bueno y lo malo. La ética (y la política) es cuestión de expertos (igual que la matemática o la medicina): NO TODO EL MUNDO DEBE OPINAR O DECIDIR (ni siquiera con respecto a su propia vida), NI TAMPOCO VOTAR. Tal como las verdades matemáticas o científicas, las verdades morales son universales (válidas para todos), como que “dos más dos son cuatro”.
2. LA DISCIPLINA Y EL ESFUERZO SON INNECESARIOS Y PERJUDICIALES. Si la razón nos dice que X es bueno, querremos hacer X y lo haremos sin esfuerzo (o sin darnos cuenta de que nos esforzamos), como cuando nos divertimos con algo. Si, por ejemplo, la razón nos dice que estudiar idiomas o dejar de fumar son nuestra mejor opción, lo haremos sin mayor esfuerzo. Si hace falta disciplina o “fuerza de voluntad” esto es señal inequívoca de que no tenemos claro que lo que hacemos sea realmente bueno para nosotros.
3. NADIE HACE EL MAL INTENCIONADAMENTE. LOS “MALOS” NO SON MALOS, SINO IGNORANTES. Todo el mundo (incluso el que roba o mata) cree que lo que hace es lo mejor que puede hacer. Nadie hace el mal a sabiendas o con voluntad de hacerlo. Nadie es, pues, culpable de nada (todos creen hacer un bien, no un mal). Otra cosa es que se sea ignorante y se esté equivocado, y que lo que se cree un bien sea realmente un mal. Pero entonces no se trataría de ser "malo" sino sólo de ser ignorante. De otro lado, si el malo es simplemente ignorante, lo que hace falta es EDUCARLE, no CASTIGARLE o vengarse de él. NO HACEN FALTA POLICIAS NI CÁRCELES, SINO PROFESORES Y CENTROS EDUCATIVOS. El ser humano es totalmente racional, no un animal irracional al que haya "educar" con premios y castigos (en lugar de con razones).
4. SÓLO EL SABIO ES DE VERDAD FELIZ. La felicidad no es cosa de tontos o inconscientes, como se cree a veces. Sólo el que ejercita su razón buscando el conocimiento (es decir: se dedica a la filosofía) se realiza plenamente como ser humano; esa plenitud se siente como felicidad.
5. ES MEJOR SUFRIR UN MAL A COMETERLO. Si por ejemplo consideramos que matar es malo, es mejor que te maten a que tengas tú que matar. Si abandonar a un ser querido es malo, es mejor que te abandonen a que seas tú el que abandones a alguien. Si insultar es malo...etc. La razón es que si te matan, abandonan, insultan, etc., SOLO sufre tu cuerpo, SOLO te sientes mal (sufres emotivamente). Pero si eres tú el que matas, abandonas, insultas, etc., tu acción implica a TODA TU ALMA, sobre todo a tu voluntad y tu razón, que son la parte más importante de tí.
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