jueves, 26 de mayo de 2011

Lo bueno es...ser natural (el naturalismo ético).


Según algunos filósofos y científicos, LO MORAL en realidad NO EXISTE. Toda conducta supuestamente “moral” podría ser descrita como un tipo de conducta biológica compleja característica de ciertos animales (entre ellos el hombre), la mayoría de ellos sociales (el comportamiento social se entiende como un tipo de  comportamiento biológico).  Las conductas biológicas están fundamentalmente determinadas por los genes (los animales no son "libres" o autónomos), y las conductas sociales añaden la determinación cultural. Ambas (conducta biológica y conducta social) están aparentemente dirigidas por ciertos fines o intereses invariables (la supervivencia, la reproducción...del individuo, la especie, el grupo social). Lo que llamamos "moral" no sería distinto de esto, así que no hay, en realidad, nada que corresponda a lo "moral" (es decir: a una conducta libre o autónoma por la que el individuo escoge sus propios fines o intereses). A esta teoría negadora de lo moral se le puede llamar “NATURALISMO ÉTICO” (también “SOCIOBIOLOGISMO ÉTICO").

El naturalista ético afirma que “LO BUENO” ES LO QUE constatamos que, DE HECHO, DESEA LA GENTE (la ÉTICA no es diferente aquí de cualquier otra CIENCIA SOCIAL O NATURAL: describe hechos y generaliza a partir de ellos ciertas leyes). El naturalista percibe, además, que lo que desea la gente es, en el fondo, LO MISMO QUE DESEAN EL RESTO DE LOS ANIMALES: acumular recursos, dominar a otros (o cooperar, si es más productivo), reproducirse, etc. En suma: tener éxito en esta dura batalla que es la vida. Al fin y al cabo también somos animales, y lo “BUENO” no es sino LO QUE SATISFACE LOS INTERESES PROPIOS DE NUESTRA NATURALEZA ANIMAL. Las diferencias son solo de grado. Un león, por ejemplo, lucha para conquistar su territorio y el favor de las hembras; un ser humano lucha (por ejemplo) para hacerse un patrimonio (o un matrimonio) y hacérselo con quien quiera (o hacerse hijos del que prefiera). Es cierto que la conducta humana es, en general, mucho más complicada (hay seres húmanos que adoptan conductas aparentemente antibiológicas: el celibato, dar la vida por ideas o creencias, la pura reflexión independiente de los intereses vitales...), pero incluso así la biología (o sociobiología) dará con una explicación en términos naturales o "adaptativos" a cada una de estas posibles excepciones. La cultura humana no es más que una extraña prolongación de la naturaleza, el mismo perro con un collar más complicado.

Una de esas conductas complejas y extrañas es el ALTRUÍSMO, esto es: las conductas que emprendemos en beneficio de otros, sacrificando por ello incluso nuestros más vitales intereses (por ejemplo, el individuo que expone su vida para salvar la de otros). Ahora bien, el naturalista tiene una explicación biológica (o sociobiológica) para esto. Cuando la conducta “altruista” es en beneficio de seres genéticamente similares (como cuando una madre se sacrifica por sus hijos), no se diferencia de la que manifiestan otros muchos animales sociales (desde las hormigas a las gácelas, según algunos) en los que el sacrificio de algunos individuos facilita la supervivencia de la totalidad del grupo. Esto no es verdadero altruismo, dice el naturalista, sino una conducta biológica típica en la que se anteponen los intereses del grupo genético (la familia, la manada, el hormiguero) a los de cada individuo –de alguna manera, el individuo “sobrevive” en los seres, genéticamente similares, que se benefician de su “sacrificio”--. De otro lado, si la conducta “altruista” se da entre individuos no genéticamente emparentados (al menos de forma directa), siempre puede interpretarse como una conducta en beneficio del grupo social (como el soldado que muere por su patria o el heroico bombero que se sacrifica para salvar a los ciudadanos), en la que lo que se antepone son los intereses de la comunidad cultural (el equivalente humano al “hormiguero”) de la que depende la identidad de cada individuo –quizás de alguna manera el individuo “sobrevive” en las creencias, ideas, religión, etc., que ha contribuido a salvar con su sacrificio--. (De todos modos, estudios recientes sugieren que el altruísmo no genético también se da entre animales no humanos, incluso tan alejados de nosotros como los ratones o los reptiles, lo cual pone aún las cosas más fáciles al naturalismo ético: incluso el altruísmo más aparentemente desinteresado --podrían decir-- parece producto del instinto, y no de una decisión libre y moral).

¿Qué es entonces la “moral” para el naturalista ético? Pues nada diferente de ciertas reglas de conducta instituidas en ciertos grupos biológicamente complejos (como son las sociedades humanas). Estas reglas pueden ser beneficiosas para el grupo. Por ejemplo, una regla como "no es bueno asesinar a otros (salvo en defensa propia o en cumplimiento de la ley)" parece necesaria (según algunos) para asegurar la convivencia, dado que, sin ella, nos aniquilaríamos unos a otros (“el hombre es un lobo para el hombre”, decía Hobbes). Aunque otras pueden ser perjudiciales, porque (según otros) “repriman” o “corrompan” los deseos naturales de la gente. Por ejemplo: reglas como "es bueno ser competitivo" o "es bueno dañar a los enemigos" podrían reprimir o echar a perder el carácter naturalmente cooperativo y empático del hombre (“el hombre es bueno por naturaleza”, decía Rousseau).

¿Qué objeciones podemos poner al naturalismo ético? Pensad, por ejemplo, en estas:

  1. ¿Por qué va a ser “lo bueno” lo que persigue “naturalmente” la gente (la supervivencia, la reproducción...)? Que eso ocurra no implica que sea lo que debe ocurrir. A la confusión de “lo que es” con “lo que debe ser” se le llama en ética “falacia naturalista”. Claro que el naturalista siempre puede decir que dicha falacia presupone que lo moral (el "debe") tiene sentido, que es precisamente  lo que él niega (no hay “debe” que valga, porque no podemos hacer más que lo que la naturaleza quiere).

  2. Dado que lo “bueno” es lo que ocurre en la naturaleza ¿Por qué van a ser “buena” la supervivencia, la reproducción, etc.? En la naturaleza también ocurre la muerte, la extinción de las especies, etc. Tan natural parece la “tendencia” al orden (a la vida, a generar ecosistemas...) como la “tendencia” al desorden (la muerte, la extinción de especies, la destrucción de planetas...). Pareciera que aquí el naturalista redujera lo natural a lo moral (en lugar de lo moral a lo natural). Así, lo “bueno” según él no sería lo natural en sí, sino lo natural al servicio de la vida, la proliferación de los genes, etc.

  3. El naturalismo ético quizás pueda explicar conductas “altruistas”, como sacrificarse por seres genéticamente similares o seres con tu misma cultura (dado que la cultura sea algo así como la “manada”, o incluso la “especie”). ¿Pero como explicaría una conducta contraria a la cultura (como la del rebelde)? ¿Sería algo así como una “mutación”?...Más aún: ¿cómo explicaría una conducta contraria a toda la especie (es decir, a toda cultura)? Recuerdo un dilema moral que escuche una vez a un amigo: imaginaos que unos extraterrestres superpoderosos amenazaran con destruir a toda la humanidad si no se les sacrificaban cien niños inocentes. ¿Habría personas que prefirieran destruir el mundo entero antes de convertirse en autores de ese infanticidio (¡Hágase justicia aunque perezca el mundo!) ¿Sería esta una conducta explicable según la (bio)lógica del naturalista?

7 comentarios:

  1. Acabo de ver esta entrada, ¿por qué se ha colgado detrás de las más actuales?, ¿ha sido el duende de la informática o lo has hecho a posta?.
    Bueno, pues llegados a este punto creo que no existe lo "bueno" y lo "malo", existen actuaciones y todas nos proporcionan, de alguna manera, hasta las altruistas, algún tipo de compensación y bienestar psíquico o emocional.
    Debería existir previamente un código ético y en base a él algo es bueno o malo, moral o no, y no al revés (hacemos esto o lo otro y ahora vemos si es bueno o malo en base al propio acto o a su finalidad), ese código que a ti tango te gusta Victor y que a mi también me gustaría encontrar.

    Las tesis ético-naturalistas parecen sacadas del libro "El gen egoista", donde se teoriza sobre el poder de los genes, que son los que mandan y organizan absolutamente todo, hasta la moral, con el fin de sobrevivir de generación en generación, como si los humanos fueramos meros vehículos o carcasas.
    Con todas estas premisas deterministas no existen las conductas "rebeldes", sólo lo parecen.

    Sigo en el mismo fondo de confusión, o más profundo, desde el que te sigo enviando un abrazo...

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  2. Víctor Bermúdez28 de mayo de 2011, 0:34

    Hola Sandra.

    La he colocado antes por razones, bueno, yo diría filosóficas. El orden que sigo se fija en otro orden (que habría que justificar, pero no ahora, pues sería muy largo), el de las facultades psíquicas (la sensibilidad, la emotividad, la voluntad, el entendimiento). He querido empezar por la teoría ética más ligada a la sensibilidad (es decir, a las sensaciones), que me parece que es el "naturalismo ético". Luego sigo con las emotivistas (hedonismo, utilitarismo), relacionadas con la emotividad. Seguiré (si tengo tiempo) con las teorías voluntaristas (relacionadas con la voluntad). Y acabaré con las más racionalistas o cognitivistas (relacionadas con el entendimiento.

    De acuerdo contigo en que la moral (si lo es) ha de tener un significado independiente (o a priori, si quieres) de la biología o la genética. De eso tratan las teorías que vienen, especialmente las voluntaristas y racionalistas.

    Abrazos.

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  3. HOLA,
    ME PARECIÓ MUY BUENA TU INTRODUCCIÓN AL NATURALISMO ÉTICO, YO TAMBIÉN ESTOY INVESTIGANDO SOBRE ESTE TEMA, Y ME GUSTARÍA SI ME PUEDES AYUDAR MENCIONANDO ALGUNOS AUTORES RELACIONADOS AL TEMA.

    SALUDOS.

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  4. Hola Medicina Azteca.
    Posturas "naturalistas" en ética suelen atribuirse ya a algunos de los sofistas que protagonizan los diálogos de Platón (Trasímaco, Glaucón...). En la filosofía moral contemporánea, sobre todo en la tradición anglosajona, los autores denominados "descriptivistas" pueden considerarse en general "naturalistas" en el sentido de la entrada (ambiguamente Hume, Mill, algunos textos de J. Searle, P. Foot, G.J. Warnock...). Si buscas "descriptivismo ético" obtendrás más información. En la filosofía más continental o clásica, Nietzche puede interpretarse como un adalid de una moral "natural" radicalmente opuesta a los valores occidentales (cristianos, platónicos). En la entrada también se apunta a los antropólogos, sociólogos, biólogos, etc., que intentan reducir (vía científica) los comportamientos "morales" humanos a un tipo de comportamiento biológico o sociobiológico (son muchos y, sobre todo artículos, si introduces palabras clave: biología, ética, sociobiología..., los encontrarás).
    Saludos!

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  5. UFFFF PERO Q GRAN ACLARACION!!!
    ME HAN SALVADO LA VIDA...
    ME HAN SALVADO L MATERIA. XD

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  6. Aquí lo complejo del asunto es, en efecto, quitar la venda para poder distinguir entre el "deber ser" y "lo que es". Es un tema muy complejo para la actualidad, pues el ser humano se encuentra ya demasiado inmiscuido en su humanidad.

    ¡Saludos!

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