martes, 26 de abril de 2011

¿Qué es arte? (1. Lo que no es.)


Esta obra de arte (¿) de Wolf Vostell se llama “¿Por qué el proceso de Pilatos y Jesús duró solo dos minutos?”…
Cada vez que llevo a mis alumnos al Museo Vostell de Malpartida, algunos tardan mucho menos de dos minutos en decidir que lo que allí se ve no es arte. Sobra decir que si llevara a un grupo de adultos no serían algunos, sino casi todos los que exclamaran con suficiencia: "¡Esto es una tontería!", "¡esto lo hace cualquiera!", etc. Cuando ocurre esto, me vienen unas ganas locas de arrodillarme ante quien así habla y rogarle que me explique cómo ha logrado saber que lo que ve no es digno de llamarse “arte”. ¿Cómo no va a saberlo quien se atreve a opinar con tanta firmeza?... Pero no, no lo saben: cuando oigo sus explicaciones (cuando las dan) toda mi ilusión se desvanece (en mucho menos de dos minutos)…

Así que: ¿Qué es el arte? ¿Cómo podemos distinguir una obra de arte de una majadería? ¿Alguien me lo puede explicar?...
Como algunas respuestas ya me las han dado muchas veces, y no quiero que caigáis en la tentación de resolver este asunto de un plumazo, comenzaremos quitando de en medio algunas de ellas.

1. Arte no es lo cada uno considera arte. Si así fuera, cualquier cosa podría ser “arte”, y a la vez no serlo, con lo cual carecería de sentido toda discusión sobre el arte (Yo tendría toda la razón al considerar arte cortarme la oreja –o cualquier otra cosa—, y tú también la tendrías al considerar que no lo es). La verdad es que ni siquiera tendría sentido emplear la palabra “arte”, pues carecería de un significado común (¿Tendría sentido emplear una palabra cuyo significado fuera distinto para cada persona que la emplea?).
2. Arte no es lo que la mayoría considera “arte”. Igual que antes: si así fuera todo podría ser “arte” y no serlo (bastaría con que la mayoría así lo conveniese). Además, tanto en el caso anterior como en este, siempre cabe la pregunta: ¿Por qué considera Vd. (o Ustedes) que esto es arte?
3. Arte no es, sin más, lo que nos gusta. También nos gusta que nos rasquen la espalda, o tener la casa limpia, y dista de estar claro que esas dos cosas sean obras de arte. Además, suponiendo que arte fuera "lo que nos gusta", aun tendríamos que responder a la pregunta: ¿por qué nos gustan unas cosas y no otras? ¿qué significa que algo "nos guste"?
4. Arte no tiene porque ser lo que nos emociona. También nos emociona un incendio o que nos llamen el día de nuestro cumpleaños, y, de nuevo, no está nada claro que todo eso sea arte.
5. Arte no es lo que es único y original. Cada mosquito que viene al mundo es único. Decidir usar la energía atómica para fabricar bombas, o inventar un sistema para gasear a millones de personas, también parecen ser cosas originales y creativas.
6. Arte no es lo que es bello y punto. Quizás no este mal equiparar arte y belleza, pero en ese caso habría que replantear la pregunta, en vez de “¿qué es arte?”, ahora sería: “¿qué es lo bello?”…

Así que una de dos, o me contestáis a la pregunta de ¿qué es arte?, o me contestáis a la pregunta ¿qué es bello?

martes, 5 de abril de 2011

¿Es peor alquilar tu cuerpo que vender tu alma? (Le pregunto la conocida prostituta al famoso abogado)

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¿Son todos los trabajos y ocupaciones humanas igual de dignos? Mucha gente piensa que sí, y otros pensamos que no. Si “digno” significa algo así como “valioso”, la cuestión es si hay actividades u oficios más valiosos que otros y por qué.

Para que pensemos un poco en esto os cuento lo que me paso en una de mis clases. Di a mis alumnos una lista de personas, definidas por cierta actividad: un científico, un misionero, un filósofo, un campesino, un ama de casa, un abogado, una prostituta, un actor, etc. (Podéis ver el ejercicio completo en la entrada: “Un dilema moral: ¿quién debe morir?”). Los alumnos tenían que clasificarlos por orden de importancia. Pues bien, la mayoría colocó en último lugar a la prostituta. Y a partir de aquí surgió la discusión.

¿Es realmente indigno el oficio de la prostituta (o del varón que se prostituye, da igual)? Muchas personas (incluyendo, por ejemplo, muchas feministas) piensan que sí, e incluso que habría que prohibir el ejercicio de la prostitución. ¿Pero por qué? La mayoría piensa que es indigno vender o alquilar el cuerpo para prestar un servicio sexual. Pero esa misma gente piensa que es dignísimo que un minero, un futbolista o un fisioterapeuta vendan o alquilen sus manos o sus piernas para prestar otro tipo de servicios. La pregunta es muy sencilla: ¿por qué la gente considera digno que alguien venda el uso de sus manos o sus piernas, pero no el de sus órganos sexuales? ¿Es qué hay, racionalmente hablando, alguna diferencia “moral” entre una mano y una vagina? ¿En tan poco consideramos a las mujeres que colocamos su dignidad moral entre las piernas? ¿No tendrían más dignidad, por ejemplo, las manos, órgano que nos distingue de los animales y con las que desarrollamos actividades tan humanas como el arte? ¿No sería, por tanto, más indigno vender el uso de las manos (como hace un obrero) que el de los órganos sexuales?...


La mayoría de la gente bienpensante saluda los domingos en el paseo al Sr. Abogado, al Sr. Artista, al Sr. Profesor… Pero vuelven la cara al ver pasar a la prostituta, incluso aunque sea elegante y gane mucho dinero (no confundirla con la Señora que se casó por interés, porque esto es diferente, ¿no?)...
¿Por qué razón se mira mal a la prostituta? ¿Qué diferencia moral hay entre ella y el abogado famoso, o el artista, o el profesor?... ¿No es cierto que el abogado, el artista o el profesor venden su talento o inteligencia, defendiendo a veces a gente indigna (el abogado), pintando cuadros al gusto del cliente (el artista), o enseñando a sus alumnos lo que se le manda enseñar (el profesor)? ¿Y no es esta venta mucho más indigna que la de la prostituta? Al fin y al cabo, ella sólo vende el cuerpo, mientras que el abogado, el artista o el profesor venden a menudo al alma. ¿No es el alma lo que de verdad se vende al diablo?


Uno de los argumentos que se da en contra de la prostitución es que las mujeres que la ejercen lo hacen obligadas por razones económicas, o son explotadas por mafias. Pero, si este fuera el caso, también habría de parecernos indigno el trabajo de muchos obreros, que se suben al andamio o asfaltan las carreteras por necesidad económica, y no por elección propia. En cuanto a la cuestión de las mafias, todo el mundo sabe que esto se debe a la marginalidad (cuando no la ilegalidad) a la que condenamos a las prostitutas. ¿Habría mafias si se legalizara?... Hace unos años, en algún lugar de Europa, el Estado contrató a unas prostitutas para que prestaran servicio a ciertos grupos de personas que debido a sus discapacidades (deficientes psíquicos y otros) carecían de una vida sexual plenamente satisfactoria. Algunas de estas personas, al decir del personal que las atendía, mejoraron su salud y sus condiciones de vida. Pero al poco tiempo, y por razones morales, la medida se suprimió: despidieron a las prostitutas. Aunque mantuvieron a los masajistas. ¿Por qué? ¿Qué diferencia hay entre lo que hacían unos y otros?


Quiero que penséis en todo esto. Y para ello os propongo un dilema. Suponed que sois unos padres, vivís en el tercer mundo, y una de vuestras hijas, de 20 años, sólo tiene dos opciones para no morirse literalmente de hambre. O la ponéis a trabajar en una fábrica en las que va a trabajar cosiendo 15 horas diarias, por un sueldo de miseria (que jamás le va a permitir progresar ni salir de allí). O la ponéis a trabajar en un prostíbulo de lujo en el que, por 4 o 5 horas de trabajo, va a ganar cien veces más (y donde además se le permite ahorrar y dejar de trabajar cuando quiera).


Así pues, tres opciones. Tenéis que elegir una y explicar por qué (recordar que el juego no permite ninguna otra opción, y que suponemos que no hay engaño ninguno en ninguna de las ofertas de trabajo).

(a) Dejo que se muera de hambre.
(b) Prefiero que sea una obrera (muy probablemente de por vida).
(c) Prefiero que sea una prostituta de lujo.

sábado, 2 de abril de 2011

Resumen de la reunión sobre: "qué debemos ser de mayores".


Ya sabéis, vamos todos en un avión que pierde altura, la única solución según los expertos, es perder peso. Ya hemos tirado todo lo que no es imprescindible para que el avión siga volando. Van a tener que tirarse personas (por desgracia se nos olvidaron los paracaidas). Somos 12, prescindiendo del piloto (pues nadie más que él sabe pilotar). Muchos venimos de recibir el premio nobel y somos: un veterinario (imaginad que hay nobel para todos los oficios), un médico, un biólogo, una fotógrafa, un escritor, una historiadora, una traductora y un filósofo. Otros pasajeros son (no hay dudas, suponemos que nadie miente): el creador de una ONG dedicada a promover la paz y la solidaridad, un famoso futbolista, un rico empresario y un fornido camionero. Dado que todos somos de similar edad y todos presumimos estar bien de salud (no hay tiempo para exámenes médicos), y que no conocemos nada de los demás salvo su oficio, el único criterio consiste en ir tirando a los que se dediquen a algo menos importante o valioso (a los que confunden la justicia con la suerte y querían decidir que decidiese un dado ya los hemos tirado, tras un breve debate filosófico). ¿A quién vamos tirando, por orden de prioridad? ¿Por qué?

Elena, Elena de la Gala, Felipe, Laura, Esther, Daniel, Franky, Silvia y yo estuvimos discutiendo sobre esto. Es decir: sobre si hay oficios objetivamente más dignos o valiosos que otros. Quizás saber esto tenga que ver con decidir lo que queremos ser de "mayores" (suponiendo que podamos elegir), puesto que nadie que no esté loco dejará de preferir lo más valioso a lo menos (aún dentro de sus posibilidades, capacidades, etc.) ¿O no?

Posibles respuestas a todo esto:

1. No hay oficios objetivamente más valiosos que otros. A cada cual le parece más valioso el que ha elegido (sea por lo que sea). Todos los trabajos son igual de dignos o deseables. Pero entonces:¿Ser mercenario, o estafador, son trabajos igual de de valiosos o dignos que ser médico o maestro? ¿Ser vendedor de ladrillos es igual de valioso que ser arquitecto?...


2. Hay oficios más valiosos que otros. Por eso (si podemos) escogemos (dentro de nuestras posibilidades, capacidades, necesidades económicas --poder ganarnos la vida con él--) unos y no otros. Pero cuál es el más valioso. Posibles respuestas:

- El que me gusta o aquél al que me impulsa mi corazón. Criterio emotivista. Pero como los gustos y las emociones son subjetivas, volvemos a que todos son igual de valiosos, pues si a alguien le gusta guerrear o estafar, su elección es tan legítima como la de aquel al que le gusta curar enfermos o pintar cuadros.

- El que es más útil a la sociedad en la que voy a trabajar y vivir. Criterio utilitarista. Pero, ¿qué es lo más útil, y cómo lo sé? ¿Por qué va a ser más útil salvar vidas (médico) que proporcionar drogas ilegales (traficante)? ¿Para qué es útil vivir (al menos, las drogas ilegales parece que son útiles para proporcionar placer)? ¿Y si en la sociedad en que vivo se considera muy útil acabar con los del país de al lado o exterminar judios?...

- El que sea más lógico hacer, nos guste o no, y sea o no útil a esta u aquella sociedad. Criterio racionalista. Ahora bien: qué nos dice la razón al respecto. Nos dice que, lógicamente, todo ser es igual a sí mismo o, en su defecto, tiende a serlo. Luego lo más lógico para las personas es dedicarse a aquello que les hace ser personas. Ahora bien, en primer lugar: ¿por qué va a ser lo valioso algo equivalente a lo lógico (y no a lo que nos gusta o nos parece útil)? ¿Y si lo que considero más lógico no me gusta o no me parece útil? ¿Podría ser que lo más racional que puedo hacer no me gustase o fuese útil?... En segundo lugar: ¿qué es una persona? Y, por tanto: ¿qué es más valioso para una persona? ¿Cuidar de su cuerpo, desarrollar su mente? ¿O qué?


EN FIN: ¿QUÉ "DEBEMOS" SER DE MAYOR? ¿CUAL ES LA ACTIVIDAD IDEAL A LA QUE (QUIZÁS) TODOS, COMO PERSONAS, Y SI PUDIÉRAMOS, DEBERÍAMOS DEDICARNOS (HACIENDO ABSTRACCIÓN DE TODAS LAS CIRCUNSTANCIAS: CAPACIDAD PARA DESARROLLAR ESA ACTIVIDAD, COSTE DE FORMARME, POSIBILIDAD DE GANARME LA VIDA CON ELLA, NECESIDAD SOCIAL DE LA MISMA, ETC.)?

viernes, 1 de abril de 2011

Convocatoria de tertulia cavernícola: ¿Qué DEBEMOS ser de mayores?

Llegó la primavera. Los parques se llenan de flores, mariposillas, novios haciendo manitas y estudiantes comiéndose la cabeza: ¿qué quiero estudiar? ¿para qué valgo? ¿qué me conviene más? ¿qué me hará más feliz? ¿qué será de mí? ¿tendré trabajo o acamparé por siempre junto a la cola del paro?... Y algo más importante, quizás: ¿qué DEBO hacer? ¿Hay trabajos MÁS DIGNOS que otros? ¿Por qué? ¿A qué se deben dedicar las PERSONAS? ¿Hay personas mejores que otras? ¿Qué es la VOCACIÓN?... Para discutir de todo esto (y de lo que vaya floreciendo alrededor, y de todo lo que no hemos discutido durante un año) estáis convocados el próximo SÁBADO A LAS CINCO en el PARQUE DE LAS SIETE SILLAS. ¡Avisad, por favor, a todos los que consideréis dignos de venir! Os espero. (Se admiten meriendas)