sábado, 3 de octubre de 2009

Taller de monstruos



La falta de sentido y razón en las cosas puede generar un sentimiento de terror ante lo que, por carecer justamente de sentido, nos resulta extraño, incomprensible (contrario a lo entrañablemente conocido y familiar)...En otras palabras: monstruoso... El monstruo es lo otro, lo ajeno a nosotros, aquello cuya forma o cuya conducta nos resulta extraña. Monstruoso puede ser así el deforme, el engendro, el loco de imprevisible conducta...

O la propia naturaleza en su aspecto más salvaje e inhumano (un terremoto, el mar embravecido bajo la tormenta, una jungla oscura e impenetrable, o un inofensivo insecto que deja ver lo extraño de sus formas y movimientos)...
Más monstruosa aún es la conversión repentina de lo entrañable en extraño (lo que ocurre de noche bajo nuestra querida cama, el dulce pero malvado oso de peluche, el niño asesino o poseído, el rostro muerto de alguien que conociamos, una conducta extraña, de repente, en quién menos lo esperamos...)...




Pero lo más terrible es siempre lo que, por ser tan “otro”, tan distinto y tan extraño a nosotros, es inimaginable, carece o cambia constantemente de forma (quizás lo situamos en la oscuridad, que es el reino imaginario de lo informe). Este monstruo está en todas partes y parece, por indefinible, imposible de vencer (y es, quizás, el que mejor se identifica con lo absurdo)...



¿Será cierta esta teoría sobre lo monstruoso y terrorífico?... Me gustaría que me ayudases a ponerla a prueba. El ejercicio es el siguiente. Recuerda y cuenta tus peores pesadillas. Confiesa lo que te dé más miedo. Invéntate o recuerda el peor monstruo, historia o experiencia de miedo que conozcas... Veremos entre todos si encaja o no en todo lo que hemos dicho.

25 comentarios:

  1. Allá va una historia que yo msmo he tenido el placer o el desconcierto de vivirla. Este hecho ocurrió hace 2 años (más o menos), entonces yo y mi familia aún no vivíamos en Mérida, sino en Benamejí (Córdoba), mi pueblo natal. Era de noche, sobre las 3 de la mañana, era una noche de invierno, de estas e las que te gusta estar acurrucadito en tu cama, y con las mantas hasta el cuello. Yo era el único que aún estaba despierto (o eso creía yo). Yo dormía en la misma habitación que mi hermano Luis, los dos en una litera, él arriba y yo abajo. Yo dormía con la cabeza en dirección a la puerta, y esa noche (no se porqué) la ejamos abierta. yo no podía dormir, estaba intranqilo. Desde la puerta se dislumbraba una luz con poca fuerza (la típica bombillita que se le pone a un santo a la entrada de las casas). Me quedé mirando fijamene a la puerta, cuando derrepente una sombra negra de unos 180 cms de alto e asomó, como si etuviese vigilando la estancia. Yo me asusté y miré hacia otro lado, cuando para mi sorpresa, veo una sombra blanca ,de la estatura de un niño de 9 años, saliendo de mi habitación corriendo, y detrás de ese "ser", vi como unas pequeñas sombras negras estaban saltando de estanteria en estanteria, me asusté tanto que cogí mi cruzifijo (esos que te ponen las abuelas en las camas), lo apreté contra mi pecho i recé tres "Salves". al fin me quedé dormido. A la mañana siguiente le conté a mi madre la extraña experiencia que había tenido la noche anterior. Cual fue mi sorpresa, cuando ella me contó, quele había pasado algo similar, y sobre las tres de la noche también. Me dijo que cuando estaba durmiendo, vió como una sombra negra y de alta estatura salía de las sombras que provocaba el imponente armario, se le acercó, al principio creía que era producto de su imaginación, así que se giró hacia mi padre para intentar dormir, cuando le epezeron e tirar de los pelos, cuando se giró no había nadie, y cómo actuó, pues de la misma forma que yo, aferró su rosario, y se dispuso a rezar. Cuando terminó de contarme ese suceso, me quedé atónito.
    Ese mismo día, cuando mi hermana pequeña (Lourdes) bajaba por las escaleras, se cayó, nos dijo que la había empujado una sombra negra muy grande. Mis padres decidieron tomar cartas en el asunto. Primero pensaron que mi padre podía haber atraido algo maligno a mi casa, ya que él echa las cartas del tarot, pero llegaron a la conclusión de que eso no podía ser, porque mi padre siempre las utiliza con un buen fin, así que decidieon pedir ayuda. Al día siguiente vino a visitarnos a mi casa una gran amiga de mis padres, Teresa, una meduim, es decir que podía ver y sentir a los espíritus. Cuando entró al salón, no vió nada, pero cuando se dió la vuelta para ver toda la casa, lo vió, estaba en frente de la pueta, y estaba muy cabreado. Teresa le explicó a mis padres que ese hombre (el espíritu era un hombre), estaba enfadado porque lo habían sacado del lugar de donde descansaba, alguien lo había despertado de su letargo, y lo había enviado a mi casa. Teresa nos dijo que lo único que quería era volver a su lugar de descanso, y que por eso molestaba tanto.
    Durante varias semanas, mis padres estuvieron haciendo una especie de hechizo los viernes a las 00:00. Cuando lo hicieron todas las veces que hizo falta, lo devolvieron a su lugar de paz. Por fin todo había pasado.
    Ahora dos años después de aquel curioso suceso, si vas a mi antigua casa (un piso) sientes la presencia de un ente maligno, que te acecha en cada rincón de aquel lugar. Pero si mis padres se libraron de aquel espíritu, ¿quién ronda aún dentro de aquellos muros?.
    Espero que le haya gustado, y por cierto, le puedo prometer, que cada palabra de este corto pero estremecedor texto es cierta. Un cordial saludo de Cristóbal.

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  2. J... Cristobal, me has puesto los pelos como escarpias. Menos mal que no me has mandado la historia de noche y en mitad de una tormenta. (De verdad, acabo de empezar a arrepentirme de haberos planteado este ejercicio). Yo también he oído historias como esa, pero la que tu cuentas parece más real y terrible... ¿Por qué crees que da miedo escuchar (y vivir) todo lo que os paso?... Fijate que casi todo ocurre de noche. La noche y la oscuridad son el reino de las sombras, de aquello a lo que no se le distingue una forma clara. Si ese espíritu se hubiera aparecido a la luz del día o con un cuerpo visible (con una camiseta verde, gafas y granos en la cara) quizás no nos hubiera impresionado tanto. Fijate también que aunque la conducta del espíritu sigue una cierta lógica (lo han echado de algún sitio, está cabreado y molesta para que le devuelvan a su lugar), la forma de apaciguarlo no tiene lógica (rezos, ritos mágicos, mediums misteriosas cuyos poderes son inexplicables por la razón). Todo esto coloca tu vivencia en el lado de lo irracional, lo que carece de lógica o sentido (lo absurdo). Más aún cuando, como cuentas, el espíritu sigue ahí, luego parece que su conducta no es tan previsible y lógica como decía la medium... Y esto da mucho más miedo todavía...
    Otra cosa que me llama la atención (y que comentaste en clase) es que sientas "placer" con este tipo de vivencias. ¿De veras no te asustan? ¿Cómo haces para controlar o incluso eliminar el miedo que tendria cualquiera que pasara por eso?
    Un tembloroso saludo

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  3. Hola Víctor, no es que no me den miedo esas esas situaciones, la verdad es que measuso con bastante facilidad, pero me gusta pasar miedo (como a tantas otras personas que yo conozco), digamos que es un momento de adrenalina, en el cual te sientes con ganas de estar activo. por ejemplo, cuando mis amigos y yo estuvimos viendo la película de "San Valentín Sangriento 3D", me asusté muchísimo, cada vez que aparecía el asesino, mi respuesta a ese escalofriante estímulo siempre era dar un bote en el asiento, seguido (como no) de un fuerte grito.
    Puedo llegar a ser una persona un poco especial, ya que me encanta asustar a los demás (con técnicas cinematográficas, o con experienias personales, también con las típicas leyendas urbanas, algunas ciertas), y también me gusta pasar miedo, y encima me asusto con mucha facilidad, digamos que me gusta tener el reino de las sombras a mi favor y manipularlo a mi manera.....
    Un saludo.

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  4. ¡Saludos! Desde que conocí la existencia de ésta cueva llevo observándola en la distancia, y ahora me pregunto si podría acogerme al calor de vuestro fuego.
    Aprovecharé para comentar una experiencia terrorífica que me ocurrió no hace mucho, y a plena luz del día (sorprendente,¿ verdad?)
    En un principio, la teoría se confirma, el escenario es de sobra conocido… un aula, como tantas otras, donde, cada cual a nuestro modo, pasábamos el rato en espera a la llegada del profesor. Era el primer día, y cual no sería nuestra sorpresa y espanto al presentarse… ¡nada menos que un presunto terrorista! Pero no, falsa alarma, resulto ser el profesor… lo cual en cierto modo nos dio aún más miedo!
    Pero la historia tuvo un final feliz, y sin necesidad de ritos.
    De otro lado, es…digamos normal, temer a lo desconocido, justamente porque no sabes a qué te enfrentas. Si conoces los límites y la forma de actuar de algo, conoces también la forma de evitarlo, por eso mismo uno de los grandes terrores es que algo conocido se vuelva extraño. Y, al fin y al cabo, la inmensa mayoría de los terrores no son más que una antesala al terror último, que raro es quien no lo comparte: la muerte (Y ¿qué hay más desconocido que esto, teniendo en cuenta que quien la probó no vuelve para contarlo?)
    Y sin embargo es cierto que a veces, la experiencia del terror nos resulta placentera, ya sea por la respuesta química del organismo, como dice Cristóbal, o porque nos resulta interesante adentrarnos en lo desconocido (de igual modo que cuando decidimos violar una prohibición). Poe diría que es obra del “demonio de la perversidad” que a veces nos tienta… como ves, explicaciones hay muchas – la verosimilitud que uno quiera darle ya es otro asunto.
    P.D: No lo digo por este artículo en concreto pero… ¡Ya echaba de menos estos dolores de cabeza!
    SRS

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  5. Hola Cristobal. Eres muy curioso. Y tienes razón que hay muchos como tú a los que le gusta tener cerca el miedo (asustarse, dar miedo...). Quizás tú mismo das en la clave al final: "tener el reino de las sombras a tu favor y manipularlo a tu manera". Es decir, tener tú el control, someter lo negro y terrible a tu lógica, para que no te asuste ni amenace tanto. Pero aún así es curiosa tu conducta. Si yo tuviera pavor a las ratas (por ejemplo) no me gustaría estar todo el día viéndolas, ni hablar de ellas, ni tener una enjaulada en mi habitación...A no ser que creas que las ratas son inevitables y decidas coger el toro (la rata) por los cuernos y enfrentarte (controladamente) a ellas... ¿No será eso lo que os pasa a los miedosos aficionados al miedo? Vais a ver la peli de miedo y proyectáis vuestro miedo íntimo fuera, lo sacaís de vostros mismos al contar la historia, lo objetivais, le dais nombre, forma, argumento, y así lográis domarlo un poco, controlarlo... Qué bien. Yo soy mucho más miedoso y no me atrevo a tanto. Te juro que soy incapaz de ver películas como el exorcista y cosas así (a veces tengo pesadillas en que me quito la mano de los ojos y empiezo a verla, sabiendo que va a ser terrible y que nunca más volveré a estar tranquilo después de verla). Vade retro. Saludos, rey de las sombras.

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  6. Hola Anónimo (Hola SRS). ¡Acerca sin miedo tu incandescente mente y alimenta el fuego de palabras que nos protege de la oscuridad y el silencio de esta cueva! Por cierto, un cotilleo. ¿Ese profesor fácilmente confundible con terroristas es algún nuevo…profesor…de…alguna…asignatura…parecida…a la filosofía…? (ja, ja, bueno, es que nos has dejado con el alma en vilo sin saber más detalles de esa historia…)… En efecto, un profesor (aunque a veces son realmente terroríficos) suele ser una figura familiar y cotidiana y si, de pronto, descubrimos que se le cae de la cartera una ametralladora y un panfleto sobre la G.A.P.B.A (Grupo Armado de Profesores en Busca de Autoridad, liderado, como sabemos por E. Aguirre, “espe”), pues… ¡Arggghhh!...

    No ser si estar de acuerdo en que la muerte es el terror último. Desde una visión materialista, la muerte es o bien la nada (y si no es nada, ¿qué miedo nos va a dar?) o bien una transformación por la que te conviertes en huesos, abono para los animalitos y así (en cuyo caso, pasas a una existencia lógica –la lógica de los objetos inertes—y sin grandes preocupaciones –ninguna claro, lo cual es el ideal de “bienestar” para algunos--). Desde un visión no materialista, la muerte puede entenderse como algo irreal (carente de lógica, mera apariencia), o bien como el paso a una vida más verdadera (¿Quién va a querer volver entonces a este oscuro cavernáculo de lágrimas para contarnos lo que es la muerte?). Hombre, también puede pasar lo de los espectros de Cristóbal: la muerte como paso a una vida peor que esta (como también pensaban los griegos arcaicos), que te empuje a volver a incordiar a los vivos (pero en este caso, no dejas de estar vivo, menos, pero vivo)… En fin, dentro de poco hablaremos de la muerte en este blog, a ver qué se le ocurre a tu cabeza necesitada de dolores (los dolores del parto que diría Sócrates).

    En cuanto al placer de experimentar terror (o, ya puestos, dolor y tristeza, como cuando vemos con gusto dramones y tragedias en la tele, el teatro, etc.), es un tema que me parece muy enigmático. No sé si lo que le acabo de escribir a Cristóbal es acertado. Yo no me creo que sea una mera cuestión química (esto explica muy poco pues, ¿qué hace que se dé esa reacción química?), ni tampoco lo que dice Poe (es fácil cuando no se sabe explicar algo echar mano de un demonio o dios, de algo irracional que ya no hace falta explicar; pero ¿qué es ese demonio perverso, por qué nos tienta?…). Si estoy de acuerdo contigo en que el gusto por el miedo tenga relación con adentrarse en lo desconocido, conocer, afrontar lo misterioso (igual que violentar una prohibición es adentrarse en lo desconocido de nuestra propia libertad)… En muchas historias de miedo (recuerdo ahora especialmente Drácula) hay un personaje que es el sabio, el que intenta racionalizar lo terrible, jugando peligrosamente en el límite entre la razón y la locura… Es un personaje que tiene miedo, pero le puede más la curiosidad (y la “loca” certeza de que todo tiene que tener lógica). A mi es el que mejor me cae, y el que querría de compañero en una situación terrorífica...

    Un saludo. Espero que a partir de ahora no nos abandones y nos ayudes a soportar esta oscuridad aún innombrable que nos rodea…

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  7. ¡Hola, cavernícolas! La vivencia de Cristóbal me ha producido un graaan escalofrío: por tu culpa,no se me ocurrirá ir en la vida a Benamejí, que recaiga sobre tu conciencia.
    Pero preferiría ir antes a tu casa de Córdoba y quedarme a vivir allí( fíjate lo que estoy diciendo) que las dos siguientes pesadillas se hicieran realidad.Normalmente no recuerdo lo que sueño, pero éstas...¡ay éstas! las recordaré toda mi vida.

    La primera la tuve a los 13 años: tenía una enfermedad que no me permitía mover ni un sólo músculo,pero aún así, seguía pensando y era consciente de todo lo que pasaba a mi alrededor.El médico dijo que estaba muerta.
    Oía como mis amigos y familiares se despedían de mí llorando,y decidiendo si enterrarme o incinerarme.Prefirieron enterrarme.
    De repente, me encontré metida en mi ataúd.Notaba como descendía, como echaban tierra sobre mí.
    Se cortó el sueño,y, de repente otra vez, las ratas hicieron un agujero en mi ataúd y empezaron a comerme.
    Y ahí me desperté, mi madre dicendo:Sara, ¡¡¡es hora de levantarse!!.Mientras desayunaba, mi madre me dijo:¿te pasa algo? tienes mala cara.Como para no tenerla, pensé.

    La segunda fue igual de terrorífica para mí:me levantaba de la cama, bajaba a desayunar y notaba que mi hermano no estaba quejándose ni nada.Sin embargo, la tele estaba encendida, así que fui a la salita.Qué alivio, mis padres y mi hemano estaban de espaldas a mí viéndola. Pero no era normal que estuvieran observando fijamente los anuncios.Al verlos de frente me di cuenta de que estaban muertos, con los ojos abiertos,sin ninguna herida.

    ¿¿A que son absurdas??

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  8. Cristóbal:

    No se si leerás esto pero bueno…

    Lo que has contado si es verdad… (aunque no creo que mientas) y que no estés loco (cosa que no creo)

    ¿Has puesto que viste también una sombra blanca no?
    ¿No te has fijado en eso?
    Si hubieras pensando en eso te hubieras alegrado y hubieras tenido menos miedo ^^ aunque es inevitable el miedo.
    *O* ¡tenéis suerte! ¡Alguien os protege!

    Y encima un niño… si hubieran pasado más días seguramente la sombra blanca hubiese “comido” a la negra ^^ lo blanco vence a lo negro y más si era pequeño, los niños pequeños son mas puros tienen más pureza (por lo menos en la mayoría de los casos) hubiese podido con la negra, no importa el tamaño de la negra ^^


    Por cierto yo que tu no lo diría diciendo por ahí, que aquí lo pueden leer mucha gente del instituto, pero bueno, no sabes la maldad de las personas… pero puedes decir algo como mmm también se puede explicar es como si fuera... una lucha interior(la blanca con la negra) o algún miedo interior que luego sale en forma de esas cosas…

    Y Cristóbal si tenéis en tu casa imágenes de la virgen y santos… tener cuidado no las idolatréis ni nada, a veces… en las figuras de los santos pueden meterse esas sombras se pueden meter, se puede notar fácilmente… por ejemplo en los ojos de la figura, unos ojos tristes pero raros y la sonrisa… una sonrisa rara como macabra como los payasos estos tristes (creo que era arlequín pero no me acuerdo xD) no me hagas mucho caso ^^

    PD: no se por que pero esas cosas siempre se quedan por la entrada supongo que para controlar quien entra y quien sale -___-


    ( como no me deja ahora sigo... xD)

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  10. Hola a todos, especialmente a Sara (por cierto, bienvenida) y a Mizu.

    Lo del enterramiento vivo es una de las peores cosas en que se puede pensar (insomnio casi garantizado). Es obvio que en este caso se trata de miedo a morir de asfixia (modo de morir que no parece nada agradable). Y se me ocurre que, junto a la muerte, el dolor es algo que nos resulta extraño, ajeno a nosotros (¿quién quiere sufrir? –el masoquista goza, no sufre--), algo que sí es muy fuerte nos lleva a la inconsciencia, a la muerte, a dejar de ser (es decir, a lo más distinto de lo que somos). Hay otras cosas muy monstruosas en lo que cuenta Sara: es raro, absurdo, que tu familia no te oiga ni se de cuenta de que estás viva (o que parezcan vivos sin estarlo, por cierto que imagen más buena: a veces uno está vivomuerto mirando la tele, como semiinconsciente o hipnotizado, ¿no?). O qué te coma algo tan distinto de ti como una rata…. Las pesadillas de Mizu parecen de un terror más psicológico. De todas formas, el terror a esas sombras o espíritus desconocido no lo es tanto cuando uno “conoce” un poco de ellos y de cómo actúan (los buenos, los malos, lo que hay que hacer para calmar a los malos, etc.)… Lo peor de lo de Mizu es, justamente, lo que dice que no puede contar aquí. ¿Cómo será? ¿Por qué no lo puede contar? ¿Tan terrible es?...

    Espero que podáis dormir bien esta noche y que el ordenador de vuestra mesa no se encienda solo, ni que, él solo, se conecte con este blog… Ni que en este blog empiece a aparecer, sin que nadie la escriba, la historia que no nos puede contar Mizu…

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  11. Tardaré mucho tiempo en olvidar (si es que alguna vez lo hago) la entrada triunfal de ese terrorista de las ideas- o antes bien de las convicciones, que pocas me dejó en pie… eras tú

    No me expresé bien, no me refería realmente a la muerte como el último terror, antes bien como el que se esconde tras muchos miedos. Quien teme las alturas, teme caer de ellas y matarse, quien teme a un asesino, teme que lo maten; quien teme a los monstruos, teme que lo despedacen… etc

    Y en cuanto a la explicación de Poe… ¡Claro que tiene muchos huecos!, más de los que aparecen sólo al nombrar a un dios o un demonio, pero es interesante de leer, sólo lo puse sobre la mesa (al fin y al cabo, toda explicación sacada de un relato flaquea; si falla la biblia, como para no hacerlo un cuento).

    Por último, una disculpa, no era mi intención rodearme de tanto misterio. Soy Silvia.

    P.D: no te conocía esa faceta cotilla tuya xD

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  12. Hola Silvia!

    Tía, no me había dado cuenta de que yo era yo. ¿Terrorista? Bueno, hay que aterrorizar un poco a las ideas para espantar a lo no tan buenas y darles su sitio. Dentro de poco verás como los filósofos (Descartes, Kant, Nietzche son ejemplos muy claros) operan en dos fases: la fase de machacar todo lo que hemos aprendido y es falso (es algo así como una purificación religiosa) y, tras ella, la fase constructiva de elaborar su propio sistema de ideas. Incluso Nietzsche (ay, como me gustaría daros a Nietzsche), que presume de filosofar a base de martillazos (es uno de los terroristas más sanguinarios de la filosofía), es también creador y ofrece sus propias respuestas...

    En lo de la muerte tienes toda la razón (quizás te respondí apresuradamente). Aunque sigo pensando que lo que da miedo no es tanto la muerte en sí como el momento del "tránsito": miedo al dolor de una muerte violenta, humillante, traumática... Es curioso lo del vértigo. Yo lo tengo, y lo que me da miedo es, además del momento de la caída, el que yo-mismo (una parte oscura de mí, el perverso demonio que quizás me habita) me auto-impulse en un rapto de locura absurda... Seguiré pensándolo.

    También toda tienes toda la razón con Poe, es un escritor increible. Además él no tiene porque explicar el miedo, bastante hace con describirlo magistralmente.

    Ja, ja. Lo de cotilla no lo sabes tu bien. ¡Quiero saberlo todo!

    Un saludo (¡Y a ver si os animáis a entrar a discutir! Este blog está abierto a todo lo que queráis plantear (por ejemplo, temas y problemas relacionados con lo que estáis dando en 2º)

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  14. Hola Mizu, haré en seguida lo que me pides. No sé explicarte lo del grifo, pero es probable, como dices, que estuvieses un poco dormida, o que el grifo esté un poco suelto. Si fuera algo más, recuerda que todo se puede interpretar positivamente. El agua corriendo simboliza a veces abundancia, vida, fertilidad, risa o alegría, don o regalo de los dioses...
    Lo de que contaras lo que te paso y parece tan terrible era de broma, sólo debes contarlo si quieres y cuando quieras (si no no pasa nada).
    Mata ne.
    pd. a los espíritus: ojo con Mizu que sabe mucho y un día os va a explicar (q es lo peor que os puede pasar, como sabéis: que os expliquen)...

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  15. ¡Buenas!
    Si, terrorista. Esa fue tu carta de presentación. Pero bueno es, en este caso machacar ideas oxidadas a favor de otras que se adapten mejor a la realidad (cuanto más sanguinario mejor, quien lo iba a decir)

    Con lo de la muerte, supongo que tienes razón, pero no descarto tampoco que se tema el permanecer muerto (y no tiene por qué ser racional ese temor, como el del grillo muerto tampoco). Aún recuerdo el relato que contaste del hombre que calmaba a los demás con aquello de ¿Por qué temes a la muerte? Si cuando ella viene, tu ya te has ido (lo que no recuerdo es quién lo decía).

    ¿Leíste al fin el cuento? Supongo que sí, de lo contrario, no es un demonio lo que quizás te habite, si no el propio Poe, porque lo que cuentas de vértigo es un párrafo de su relato.

    ¡Pues tampoco sabía yo que los cotillas fueran tan ambiciosos! Siempre creí ( y alguna vez comprobé) que su interés se limita a un campo muy concreto (como cotillas, claro…alguno tendría además que ser filósofo).

    Y gracias por la invitación, pero de momento no surgen dudas, o si surgen, son de alguna fecha extraviada, nada interesante de discutir. ¡Qué remedio! Veremos si ni siquiera Nietzsche puede turbar la calma. (ay, como me gustaría que nos dieras a Nietzsche).
    Un saludo

    Silvia

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  16. ¡Buenas!
    Si, terrorista. Esa fue tu carta de presentación. Pero bueno es, en este caso machacar ideas oxidadas a favor de otras que se adapten mejor a la realidad (cuanto más sanguinario mejor, quien lo iba a decir)

    Con lo de la muerte, supongo que tienes razón, pero no descarto tampoco que se tema el permanecer muerto (y no tiene por qué ser racional ese temor, como el del grillo muerto tampoco). Aún recuerdo el relato que contaste del hombre que calmaba a los demás con aquello de ¿Por qué temes a la muerte? Si cuando ella viene, tu ya te has ido (lo que no recuerdo es quién lo decía).

    ¿Leíste al fin el cuento? Supongo que sí, de lo contrario, no es un demonio lo que quizás te habite, si no el propio Poe, porque lo que cuentas de vértigo es un párrafo de su relato.

    ¡Pues tampoco sabía yo que los cotillas fueran tan ambiciosos! Siempre creí ( y alguna vez comprobé) que su interés se limita a un campo muy concreto (como cotillas, claro…alguno tendría además que ser filósofo).

    Y gracias por la invitación, pero de momento no surgen dudas, o si surgen, son de alguna fecha extraviada, nada interesante de discutir. ¡Qué remedio! Veremos si ni siquiera Nietzsche puede turbar la calma. (ay, como me gustaría que nos dieras a Nietzsche).
    Un saludo

    Silvia

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  17. Hola Silvia. Pues no conocía ese cuento de Poe, pero te agradezco que me lo mencionaras. Lo acabo de leer y me viene de perlas para tratar el típico problema ético de la “acrasia” o “debilidad de la voluntad” (ya sabes, la teoría que dice que, en ocasiones, aunque creamos saber muy bien lo que nos conviene y debemos hacer, no lo hacemos, e incluso hacemos justo lo contrario). Esta teoría fue tratada prolijamente por Aristóteles, en su Ética a Nicómaco, y por muchísimos filósofos más. Sócrates y los platónicos pensaban (pensamos) por el contrario que esta teoría supone una concesión inaceptable a la irracionalidad y al dualismo. Para la ética intelectualista el “demonio de la perversidad” es más bien el “ángel de las razones desconocidas” por ti mismo. Vayamos al cuento de Poe. Si uno decide hacer lo que no le conviene (hablar en circunloquios, dejar de hacer una tarea necesaria, precipitarse al abismo, delatarse como criminal, etc.) es porque en algún oscuro rincón de su razón entiende que le conviene hacer lo que conscientemente cree inconveniente. Lo que necesita esa persona es reflexionar y aclararse, y entonces todos los demonios se habrán difuminado. Los motivos o creencias inconscientes sobre lo que nos conviene pueden ser o no errados, pero son motivos que justifican la acción aparentemente injustificable. En fin: algún motivo explica porqué decide uno dejar de hacer la tarea necesaria, o delatarse, o arrojarse al abismo. Poe llamaría a esto “arrogancia de la razón”, pero lo contrario a esa arrogancia es la sin razón absoluta (si reconocemos que hay algo REALMENTE irracional en el mundo, todo puede ser irracional, pues lo verdaderamente ilógico no admite criterios, puede estar aquí y allí, sin norma alguna, no hay manera de distinguirlo –si pudiéramos distinguirlo ya no sería irracional--). Uno puede tener una creencia inconsciente y errónea sobre, por ejemplo, la conveniencia de tirarse a un abismo, pero no es lo mismo lo erróneo que lo irracional. El error es el fruto de un razonamiento incompleto, y lo irracional es lo imposible de razonar. ¿Qué crees tú a este respecto?

    Con respecto a lo demás no te caliento más la cabeza. El filósofo que decía que no había que tener miedo a la muerte era Epicuro. Y creo que tenía razón. Si la muerte es lo opuesto al ser, a los seres o cosas existentes, entonces la muerte ni nos roza… Y en lo del cotilleo, ja, ja. , pues sí, tiene su valor, todo enseña o refleja algo (superior); como decía el otro, que nada de lo humano te sea ajeno…

    Saludos.
    Pd. Mucho antes de Nietzsche, los filósofos son seres raros, polémicos, terroristas, que dan mucho que hacer a las mentes “bienpensantes” y mucho que pensar a las mente “librepensantes”. Daros una vuelta por el blog de Juan Antonio (la planta de arriba de cavernosofía, dedicada a sus alumnos de 2º). Y a ver si os paso tb mis apuntes.

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  18. Nya!! ¡Arigato!(¡gracias!) ¡domo arigato!(¡muchas gracias!^^) arigato sensei ^^ muchas gracias Victor de verdad >.<

    Siento no haber podido meterme antes tenía cosas que hacer >.< T.T y ya es tarde, me meteré otro día con más tiempo *O*

    Pd: 1º Yo no sé tanto para explicar cosas xD 2º Sensei T.T no en todas las clases dijiste lo de "El agujero y el péndulo" de Edgar Allan Poe aunque creo que es "El pozo y el péndulo" T.T T.T que a mí me gusta leer y me lo quiero leer *__* también me gusta Poe *__* 3º Cuida a tu garganta.

    Mata ne ^^

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  19. Gracias Mizu, la cuidaré. ¡Y a leer a Poe! "El pozo y el péndulo" siempre me ha causado mucha impresión, porque, al final... Bueno, ya me contarás tú...El otro día una cavernícola comentarista de las tribus de segundo (por nombre Silvia) comentaba otro de sus cuentos:"el demonio de la perversidad", que es también fabuloso.
    Mata ne^^

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  20. Nandemonai ^^(nada lo utilizo para de nada ^^)pero no las des y cuídala.

    Wo wo si a leer a Poe *O* lo leeré cuando termine el de el banquete ^^ y ya te contaré por aquí cuando lo termine(pero para eso antes tengo que empezarlo xD)

    wi wi el de "el demonio de la perversidad" está en el mismo libro *O* arigato *O*

    ^^

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  21. Hola Mizu.
    Leelo cuando tengas tiempo, una de estas tarde de invierno en que apetece acurrucarse junto a un libro. Ya me contarás que te parece. Si buscas (por ejemplo, en alguna biblioteca, como la del insti) una recopilación grande de los cuentos de Poe, seguro que están allí los dos (el agujero... y el demonio de la perversidad)...
    Un saludo. Mata ne.

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  22. Hiiii ^^ ya se me olvidaba xD me leí las dos historias *-* owo me gustaron pero la del pozo y el péndulo, es algo rara xDD aunque también el del demonio de la perversidad @.@ ¿al final le mataban no? pero no cuenta su muerte o.o

    A Poe le encanta las historias de miedo xDD y es verdad lo que dice que siempre hay algo perverso que nos empuja a hacer o no hacer >.<


    Mata ne ^^

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  23. Hola Mizu.

    En el cuento de Poe parece que acaba ganando el demonio de la perversidad (pues el protagonista se entrega a la policia, si no recuerdo mal). La idea de Poe es que hay algo (un demonio perverso) que nos obliga a veces a hacer lo que no consideramos conveniente para nosotros (como cuando pensamos que nos conviene hacer deporte o comer más verdura, y hay algo que nos empuja o tienta a hacer lo contrario). ¿Será esto verdad? ¿Qué te parece a tí?

    Mata ne^^

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  24. Pues sí, tiene razón xD
    Aunque en el cuento de Poe más bien el demonio de la perversidad le empuja a decirlo pero aunque le condenaron, se liberó, si no lo hubiera dicho habría acabado loco con remordimientos xDD

    Mata ne n.n

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  25. Ya ves, Mizu, el famoso "final feliz"...

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