lunes, 23 de enero de 2012

¡Que toda la vida es sueño!



¿Y si todo esto que vemos, el mundo físico que describen los científicos, no fuera más que un sueño?... En los sueños y las alucinaciones también veo un mundo llenos de cosas que se mueven... ¿Cómo sé yo que todo este mundo que tengo ante mí no es una creación de mi mente? … ¿No son acaso los colores o los sonidos “efectos” que se generan en mi cerebro?... ¿Por qué no pensar que también las cosas, con sus volúmenes y sus movimientos, no sean más que imaginaciones mías?... ¿No podría ocurrir todo en el espacio imaginario de mi mente y durante el tiempo que tardo en imaginarlo?

En la película Matrix, unos malvados extraterrestres mantenían a los humanos en unas enormes probetas llenas de líquido y alimentados por sondas, pero tenían sus cerebros conectados a un programa de ordenador que les hacía vivir una vida virtual. ¿Cómo podemos estar seguros de que no nos ocurre AHORA algo parecido?

Por cierto: a esta teoría, según la cual la realidad es una representación de mi mente, se la conoce como IDEALISMO SUBJETIVO o MENTALISMO.

Los científicos suelen defenderse de ella afirmando que las observaciones y experimentos científicos son “intersubjetivos” (participan varios observadores). Esto garantiza, según ellos, la objetividad de lo que vemos…. Pero: ¿No podrían ser esos otros observadores parte de mi propio sueño? ¿Cómo se yo que los otros (las otras mentes) no son una visión (o suposición) de mi propia mente?... A esta, aún más extraña teoría, se le llama SOLIPSISIMO. Y afirma que lo único que puedo saber con certeza que existe es: ¡Mi propia mente!... De todo lo demás puedo dudar. Pero no puedo dudar de mi propia duda. ¡Dudo luego existo! (Decían San Agustín o Descartes)…

¿CÓMO PODRÍAMOS SABER CON SEGURIDAD QUE EL MUNDO QUE VEMOS Y EXPERIMENTAMOS NO ES UN SUEÑO O ALUCINACIÓN DE NUESTRA MENTE?

Ahí va este fabuloso cuento de Julio Cortazar, por si alguien no tenía aún claro que la frontera entre la realidad que vemos y el sueño...¡No existe!
http://www.ciudadseva.com/textos/cuentos/esp/cortazar/nocheboc.htm


También podrías ver la película "El Show de Truman", o la estupenda novela corta de Adolfo Bioy Casares: "La invención de Morel"... En ambas reaparece el mismo problema...

21 comentarios:

  1. Hay muchas más pelis sobre el tema. Ahora mismo se me ocurre "Total recall" de Verhoeven, "Abre los ojos" de Amenabar, "The Thirteenth Floor" de Rusnak, "Strange Days" de Bigelow, "ExistenZ" de Cronenberg, "Brazil" de Gilliam, "Inception" de Nolan, "What dreams may come" de Ward, "Eternal sunshine of the spotless mind" y "La science des rêves" de Gondry, "The good night" de Paltrow, "Waking life" de Linklater (estas dos últimas sobre sueños lúcidos).

    http://www.youtube.com/watch?v=rYSLQ-_dfNI

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  2. http://www.youtube.com/watch?v=9yJE1iiO0qI&feature=related

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  3. Hola Masgüel, muchas gracias por el enlace y por las referencias, la verdad es que la mayoría de esas películas las desconocía. Es curioso encontrar pelis, libros,etc., sobre el sueño de vivir en esta misma vida que vamos soñando. Si yo fuera el guionista del Show de Truman no se me ocurriría una broma mejor que proyectarle un Show de Truman al propio Truman.
    un saludo!

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  4. Pues si te gustan las los juegos de autorreferencia cinematográfica, tienes que ver las pelis de Charlie Kaufman, mi guionista favorito. Especialmente "Adaptation" de Spike Jonce, una peli de ficción en la que el personaje protagonista es el propio guionista.

    Respecto a encontrar literatura y películas sobre el tema, no me parece extraño. Sospecho que la fascinación por el sueño está en el origen del fenómeno religioso y en casi todas las culturas se le da más importancia y recibe mucha más atención que en la nuestra.

    P.D. Más pelis sobre sueños, niveles de realidad, falsos recuerdos y vidas alucinadas. "Dark city" de Proyas, "Bis ans Ende der Welt" de Wenders, "Memento" de Nolan, "Spider" de Cronenberg.

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  5. Masgüel, gracias de nuevo por las referencias.
    En cuanto a lo que dices, disiento un poco; en nuestra cultura se da mucha importancia al sueño, piensa no solo en el "argumento del sueño" de las filosofías idealistas, sino en la constante reflexión sobre lo mismo en el arte, al menos desde el barroco (la misma lista de pelis que me ofreces es muestra de ello). No creo que haya una cultura más conscientemente atenta por lo autorreferncial que la nuestra. Y todo ello sin contar con toda la investigción científica sobre el hecho de lo onírico (o toda la especulación psicológica que representa el psicoanáliss y sus secuelas).
    Un saludo!

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  6. Victor, yo me refiero a la atención que se presta al sueño diario, no al sueño como tema a teorizar. La gente no presta atención a sus sueños, no se toma el menor esfuerzo en recordarlos y mucho menos en hablar de ellos con los demás. Hay culturas que prácticamente no hacen otra cosa.

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  7. Masgüel. Ok (aunque haciendo excepción de los psicoanalizados, estos si se obsesionan con recordar y hablar de sus sueños, a ver si así se curan de otras obsesiones). De todos modos no capto la importancia que tendría recordar y hablar más de nuestros sueños (supongo que te refieres a los sueños en sentido onírico, no en el sentido de deseos ideales).

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  8. Sí, me refiero a sueños en sentido onírico. Y, en mi opinión, su importancia es fundamental. Sospecho que al no captarla compartes la visión típica en occidente de considerar los sueños como un fenómeno psicológico carente de sentido y sin implicaciones para la vida de vigilia. Yo no lo veo así.

    En primer lugar durante el sueño realizamos conductas, tomamos decisiones, reaccionamos emocionalmente, ejercitamos habilidades, exactamente igual que durante la vigilia. Lo que uno hace durante el sueño forja el caracter de una persona tanto como nuestra conducta diurna.

    En segundo lugar el sueño es fascinante en sí mismo y ejercitarse en recordarlos supone una fuente de deleite diario.

    En tercer lugar, solo quien ha desarrollado hábito de recordar y recrearse en el recuerdo de sus sueños, puede llegar a percatarse de estar soñando durante el sueño. Esto tiene implicaciones filosóficas porque, a su vez, solo quien llega a percatarse de estar soñando durante el sueño puede analizar el fenómeno onírico desde dentro, sus semejanzas y diferencias con la vigilia y desarrollar lo que Schopenhauer llamaba "sentido filosófico", esto es, comprobar en primera persona que el mundo es representación.

    Como digo, en otras culturas desarrollan esa habilidad desde la infancia (básicamente mediante ejercicios de intención, de memoria proyectiva). Pero para hacerlo, lo primero, es darle al asunto la importancia que merece.

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  9. Hablando de estas cosas, me he dado cuenta de que, especialmente para las traciciones orientales, nuestro intelectualismo les parece un callejón sin salida. Tomamos como temas a debatir lo que para ellos son prácticas a experimentar.

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  10. Masgüel.

    No dudo que los sueños tengan su interés, o incluso puedan resultar fascinantes en algunos casos, pero para lo demás que dices necesitaría argumentos. Los sueños pueden ser reveladores y "forjar el carácter" en la medida en que nos hagan reflexionar, pero esto ocurre igual con un cuadro, una película, o cualquier otro estímulo. O incluso, bastaría con que dejásemos ir nuestra imaginación y luego reflexionásemos sobre ello.
    En cuanto a lo de las tradiciones orientales e intelectuales, creo, primero, que simplificas. Hay escuelas de pensamiento oriental que desprecian la acción y ponen el acento en la actividad intelectual (la meditación, por ejemplo). Y desde luego, hay filosofías occidentales que reivindican la práxis como algo ontológica, epistemica y moralmente superior a la teorización conceptual. Yo, particularmente (y sería largo de argumentar) estimo que hay pocas prácticas experimentables más valiosas que el debate, entendido como diálogo racional.

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  11. "Los sueños pueden ser reveladores y "forjar el carácter" en la medida en que nos hagan reflexionar, pero esto ocurre igual con un cuadro, una película, o cualquier otro estímulo."

    Hablas como si los sueños fuesen algo respecto a lo que uno se mantiene como espectador pasivo y que solo nos afecta lo que después reflexionemos al respecto. No es así. Es en nuestra conducta durante el sueño, las decisiones que tomamos y lo que sentimos durante el sueño lo que forja nuestro caracter.

    Y desde luego que hay tradiciones orientales de orientación más intelectual, pero al menos las personas que yo he tratado, sobre todo en paises de mayoría budista, tienden a considerar la especulación teórica como algo inútil e incluso pernicioso si no viene precedida por cambios en la actitud y la práctica diaria.

    "ponen el acento en la actividad intelectual (la meditación, por ejemplo)"

    La meditación no es una actividad intelecual, es justo lo contrario a una actividad intelecutal. Es el cese de toda actividad intelectual.

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  12. Masgüel

    Es en nuestra conducta durante el sueño, las decisiones que tomamos y lo que sentimos durante el sueño lo que forja nuestro caracter.
    Bueno, no sé tú, pero yo (mi yo plenamente consciente) no sé nada de mis sueños hasta que no despierto y los rememoro. Ahora sí tu lo que dices es que hay un yo inconsciente o semiinconsciente que aprende tanto como mi yo consciente de la vigilia, pues reconozco que eso me sobrepasa (o me "infrapasa", no soy consciente de ese yo inconsciente que tengo). De otro lado, considero muy superior cualquier aprendizaje o "forja del carácter" que se de contando con la plena consciencia del aprendiz.

    tienden a considerar la especulación teórica como algo inútil e incluso pernicioso si no viene precedida por cambios en la actitud y la práctica diaria.
    Hay otras que consideran la especulación inútil si no viene SEGUIDA por cambios en la actitud y la práctica diaría, lo cual, por otra parte, me parece mucho más lógico.

    La meditación no es una actividad intelecual, es justo lo contrario a una actividad intelecutal. Es el cese de toda actividad intelectual.
    Bueno, yo no veo posible anular (o intentar anular) toda actividad intelectual sino es con una actividad intelectual, aunque sea de suma concentración en la nada (alrededor de lo cual hay toda una filosofía, hecha por intelectuales, en la que se intenta inteligir el valor de no inteligir nada -¿o es la suprema verdad lo que se intelige cuando no se intelige nada?-). En cualquier caso, y ya entrando en juicios de valor, no me atrae en absoluto anular mi actividad intelectual (bueno, es más, creo que eso sí que es inútil y pernicioso, objetivamente hablando).

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  13. "yo (mi yo plenamente consciente) no sé nada de mis sueños hasta que no despierto y los rememoro. Ahora sí tu lo que dices es que hay un yo inconsciente o semiinconsciente que aprende tanto como mi yo consciente de la vigilia, pues reconozco que eso me sobrepasa"

    No es otro yo. Es el mismo. La única diferencia es que durante el sueño, la capacidad para razonar está como aturdida y salvo que uno ejercite la memoria proyectiva para llegar a darse cuenta de que las extrañas cosas que te ocurren se deben a que estás soñando, no caes en la cuenta hasta que despiertas.

    "considero muy superior cualquier aprendizaje o "forja del carácter" que se de contando con la plena consciencia del aprendiz."

    Pues precisamente porque la plena conciencia no permite aflorar la expresión de ciertos sentimientos, es durante el sueño cuando se manifiestan en nuestra conducta. Por eso nuestra conducta onírica es forjadora de carácter.

    "Bueno, yo no veo posible anular (o intentar anular) toda actividad intelectual sino es con una actividad intelectual, aunque sea de suma concentración en la nada (alrededor de lo cual hay toda una filosofía, hecha por intelectuales, en la que se intenta inteligir el valor de no inteligir nada -¿o es la suprema verdad lo que se intelige cuando no se intelige nada?-)."

    Eso es intelectualizar la meditación. La meditación no es una actividad intelectual de concentración en la nada. Al principio requiere un constante ejercicio de voluntad acallar la conducta verbal y el flujo de la imaginación. Por eso se hace incapié en concentrarse en el ritmo de la respiración, en la repetición de una letanía o en una imagen estática. Interrumpe el monólogo del pensamiento. Se consigue un estado similar a las primeras fases del sueño (no REM) sin llegar a dormir. El encefalograma muestra que ambos hemisferios cerebrales se sincronizan en ondas lentas y largas. Y no se trata de comprender nada sino de sentirse de una manera particular, descansado, despejado y tranquilo.

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  14. Masgüel.

    De lo de la memoria proyectiva ni idea, si eres tan amable de explicarlo.

    "precisamente porque la plena conciencia no permite aflorar la expresión de ciertos sentimientos, es durante el sueño cuando se manifiestan en nuestra conducta"

    Si somos el mismo yo, en el sueño y en vigilia, nuestros sentimientos serán los mismos, ¿no? Si bien tendremos mayor consciencia de ellos en la vigilia. Y si la plena consciencia no permite aflorar ciertos sentimientos, serán que los que afloran serán menos conscientes (¿Y por eso van a ser mejores forjadores del carácter? Yo diría justo lo contrario; la parte más "activa" y libre del carácter es la que forjamos más conscientemente).

    "La meditación no es una actividad intelectual de concentración en la nada. Al principio requiere un constante ejercicio de voluntad acallar la conducta verbal y el flujo de la imaginación. Por eso se hace incapié en concentrarse en el ritmo de la respiración, en la repetición de una letanía o en una imagen estática"

    ¿Y qué guía a la voluntad a acallar la conducta verbal y a concentrarse, sino un orden verbal dada -y mantenida- por el INTELECTO, que COMPRENDE que todo eso es conveniente para nosotros. Si es que lo conveniente para nosotros es estar descansado y tranquilos de esa manera, cosa de la que habría mucho que discutir.

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  15. "De lo de la memoria proyectiva ni idea, si eres tan amable de explicarlo."

    La memoria proyectiva es recordar intenciones. Por ejemplo, para darse uno cuenta de que está soñando ejercita el hábito diurno de preguntarse si está soñando. Ayuda hacerlo cuando uno realiza otro hábito frecuente como acordarse de preguntarse si está soñando cada vez que ve un reloj. Al adquirir ese hábito, cuando uno ve un reloj durante el sueño, se pregunta si está soñando. Casi invariablemente sucede algo extraño que te hace darte cuenta de estar soñando.

    "Si somos el mismo yo, en el sueño y en vigilia, nuestros sentimientos serán los mismos, ¿no?"

    Durante la vigilia reprimimos nuestros sentimientos por mantener una determinada imagen, tanto ante los demás como ante nosotros mismos. Durante el sueño ese tipo de control se relaja y los sentimientos afloran a nuestra conducta.

    "Y si la plena consciencia no permite aflorar ciertos sentimientos, serán que los que afloran serán menos conscientes (¿Y por eso van a ser mejores forjadores del carácter? Yo diría justo lo contrario; la parte más "activa" y libre del carácter es la que forjamos más conscientemente)."

    Claro que son menos conscientes, pero precisamente la parte más activa de nuestro caracter es esa, la que nuestra autoimagen ideal no nos permite reconocer. Su efectividad es latente. Que durante la vigilia seamos más conscientes de nuestros sentimientos no modifica un ápice el papel de nuestra conducta a la hora de forjar nuestro caracter. Porque es nuestra conducta (también la onírica) la que moldea nuestra personalidad, no la idea, casi siempre falseada, que tenemos de nosotros mismos.

    "¿Y qué guía a la voluntad a acallar la conducta verbal y a concentrarse, sino un orden verbal dada -y mantenida- por el INTELECTO, que COMPRENDE"

    Por supuesto. La meditación es una práctica que se realiza atendiendo a un propósito verbalizado en el ámbito de una forma de vida determinada.

    "Si es que lo conveniente para nosotros es estar descansado y tranquilos de esa manera, cosa de la que habría mucho que discutir."

    Eso depende de lo que uno quiera hacer de su vida diaria. Aprender a meditar sirve para romper con el hábito adquirido de pensar a todas horas. Que al principio cueste tanto dejar de pensar durante un rato demuestra hasta qué punto es un hábito que nos domina. Pero si a uno no le importa adquirir dominio sobre sus hábitos, no le hace falta para nada.

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  16. Masgüel

    "Durante la vigilia reprimimos nuestros sentimientos por mantener una determinada imagen, tanto ante los demás como ante nosotros mismos."

    Pues no sé, habrá quien los reprima y quienes no; al que su terapeuta le haya convencido que ha de ser natural y espontáneo y afirmarse sin ningún complejo, sinceramente, etc., no creo que se prive de exhibir impúdicamente su intimidad. Además, lo que se reprime más bien, por diversos motivos, y no solo por mantener una cierta imagen, es la "expresión" de los sentimientos, no ellos en sí mismos.

    "Claro que son menos conscientes, pero precisamente la parte más activa de nuestro caracter es esa, la que nuestra autoimagen ideal no nos permite reconocer. Su efectividad es latente"

    ¿La parte más activa de nuestro carácter es la más latente e irreconocible por nosotros? Yo diría que es la más pasiva, la más parecida a pulsiones e instintos incontrolables y desconocidos. Ser libre y dueño de tus acciones (y por tanto activo) es controlar esa zona inconciente, no entregarte pasivamente a ella.

    "Porque es nuestra conducta (también la onírica) la que moldea nuestra personalidad, no la idea, casi siempre falseada, que tenemos de nosotros mismos."

    No puedo estar más en desacuerdo. Es la idea (a menudo falsa) que tenemos de nosotros mismos la que dirige nuestras conductas más moldeantes y la que nos hace construir una personalidad u otra (incluso si nos creemos Napoleón -y actuamos en consecuencia-).

    "La meditación es una práctica que se realiza atendiendo a un propósito verbalizado en el ámbito de una forma de vida determinada."

    Por supuesto, pero una forma de vida determinada POR IDEALES mayormente VERBALIZADOS de mil y una maneras en el seno de una cultura.

    "Aprender a meditar sirve para romper con el hábito adquirido de pensar a todas horas."

    Eso de pensar a todas horas me parece una visión demasiado optimista de lo que hace la mayoría de la gente, a no ser que llames pensar a hacer cualquier cosa con la cabeza menos concentrarse en nada.

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  17. "Ser libre y dueño de tus acciones (y por tanto activo) es controlar esa zona inconciente, no entregarte pasivamente a ella."

    Esa era la disputa que mantenía Anna Freud (en la línea de su padre) con Wilhelm Reich. Yo no comulgo ni con uno ni con otro. Si no eres capaz de controlar tus impulsos, vives esclavizado por ellos , pero si no te permites expresar tus necesidades, vives esclavizado por restricciones que te convieten en un neurótico. En cualquier caso, a mí el psicoanálisis me interesa bien poco.

    "Es la idea (a menudo falsa) que tenemos de nosotros mismos la que dirige nuestras conductas más moldeantes y la que nos hace construir una personalidad u otra"

    La idea que tenemos de nosotros mismos escribe el guión de nuestra conducta, pero después actuamos de acuerdo a nuestro caracter, moldeado por nuestros hábitos conductuales. A todos se nos da muy bien justificar nuestra conducta ante el tribunal de nuestras ideas.

    "Por supuesto, pero una forma de vida determinada POR IDEALES mayormente VERBALIZADOS de mil y una maneras en el seno de una cultura."

    Completamente de acuerdo, si a "por ideales" añades "Y PRÁCTICAS". En mi opinión, además, los ideales son un tipo de práctica que surge en el ámbito de la acción comunicativa.

    "Eso de pensar a todas horas me parece una visión demasiado optimista de lo que hace la mayoría de la gente, a no ser que llames pensar a hacer cualquier cosa con la cabeza menos concentrarse en nada."

    Concentrada o divagante, lo que hace la mayoría de la gente a todas horas es pensar palabras.

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  18. Masgüel

    "Si no eres capaz de controlar tus impulsos, vives esclavizado por ellos , pero si no te permites expresar tus necesidades, vives esclavizado por restricciones que te convieten en un neurótic"

    Tanto una cosa (controlar impulsos) como la otra (no vivir esclavizado por restricciones) suponen que uno sea bien consciente de qué cosa es la que le impulsa y esclaviza, si no ¿cómo va a liberarse de ellas?

    "En cualquier caso, a mí el psicoanálisis me interesa bien poco."
    En eso coincidimos.

    "La idea que tenemos de nosotros mismos escribe el guión de nuestra conducta, pero después actuamos de acuerdo a nuestro caracter, moldeado por nuestros hábitos conductuales."
    No comparto esta visión dualista y un tanto pesimista del hombre. Tendemos a hacer lo que pensamos, y a estar de acuedo con nosotros mismos. Las ideas escriben el guión de nuestra conducta y luego hacemos lo que podemos, incluso modificar nuestros hábitos conductuales. La gente cambia, incluso radicalmente, si las ideas que hay detrás de ese cambio son lo suficientemente poderosas.

    "A todos se nos da muy bien justificar nuestra conducta ante el tribunal de nuestras ideas."
    No te creas, mucha gente vive corroída por la culpa, y todo el mundo mantiene un anhelo mayor o menor de perfección ("lo he hecho así, pero podría haberlo hecho mucho mejor"), es decir, de aproximación al ideal, de ser (hacer) como debe ser.

    "En mi opinión, además, los ideales son un tipo de práctica que surge en el ámbito de la acción comunicativa."
    Vaya, tampoco estoy de acuerdo. Surgan como surgan los ideales están ahí, REGULANDO toda acción, incluyendo la acción comunicativa (que no es sino un "ideal" o teoría filosófica con ínfulas normativas).

    "Concentrada o divagante, lo que hace la mayoría de la gente a todas horas es pensar palabras."

    Condición humana. Y no le veo ningún atractivo a dejar de ejercitarla (sino más bien a ejercitarla mejor), bueno, a no ser el del descanso, ese sí, puede estar bien, un rato (pero no alumbrar una filosofía de vida -humana-).

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  19. El ejercicio de la meditación tiene otra utilidad, esta sí, con implicaciones filosóficas. Saber acallar los pensamientos ayuda a prestar atención al momento presente, a la riqueza del fenómeno y también a la vivencia de tu propia actividad y emociones. ¿Cuántas veces no has salido a dar un paseo y, distraido en tus pensamientos, no has VISTO nada de lo que te rodea?. Es preciso saber y poder decirse a uno mismo: "Calla y MIRA, fíjate, presta atención" y hacerlo. Esto sí es una base para alumbrar una filosofía de vida. El zen no es otra cosa.

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  20. Hola Victor.

    Si piensas en que es la realidad, se supone que es aquello que parece ser, a la vista o a la mente. Es un concepto definido por un parecer que es real a nuestro propio sentido de lo que es real. Con lo cual hay infinidad de realidades, la tuya, la de un esquizofrénico, la de un hombre de Corea, la de un Manco, la de una mujer Africana, la de un niño,la de rajoy, la mía…

    Pero si esto es cierto, porqué solo es viable una realidad, quiero decir, porque la realidad del esquizofrénico no es la viable y “correcta” en vez de la nuestra, la del hombre “socialmente formado”. Si pudiéramos definir y asegurar cual es la verdadera realidad, o sea la que mas se acerca a lo razonable, estoy segura de que rajoy no estaría gobernando, ojo, no quiero meterme en la irrealidad absurda de la política, pero si nos damos cuenta, la gente vota una realidad aun sabiendo su irrealidad, ¿ por que? Si esto es cierto, no estamos viviendo un sueño, sino una realidad, mas bien una pesadilla, es como el cuento de Cortazar que tienes puesto en la entrada.

    ¿ No crees que rajoy debería estar en el lugar del esquizofrénico?
    ¿Crees que un ciego gobernaría mejor desde su realidad?
    ¿Y un niño?

    Yo creo que casi todo es producto de una sola mente, pero no se si es la tuya o la mía, o quizás la del vecino, todos somos solo una mente. Hay un origen de realidad que esta en el inicio de la mente única, o sea la divina, y esta se divide en cada uno de nosotros, menos en la de rajoy.


    Como decía NIETZSCHE

    Nuestro amor a lo bello, igualmente, es también una voluntad de crear formas. Sólo podemos comprender, en realidad, el mundo que nosotros hacemos.

    Despertemos de esta pesadilla y vivamos nuestro global sueño.

    Isa.

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  21. Hola Isa.

    Decir que hay infinidad de realidades equivalentes es caer en un relativismo ilógico (la realidad del niño, que él cree única, sería equivalente a tu realidad, que crees múltiple). Creo que es más correcto decir que hay infinidad de perspectivas de una misma realidad (al fin y al cabo si existen muchas realidades tienen que tener en común el "ser realidad", ¿no?). Además, de estas perspectivas unas son más verdaderas (más adecuadas a la realidad) que otras. Normalmente, el niño tiene una visión más inadecuada o incorrecta de la realidad que el adulto, por eso el niño tiene que aprender muchas más cosas; y un esquizofrénico, lo mismo con respecto a alguien cuerdo. La realidad (o perspectiva de la realidad) del esquizofrénico es menos correcta porque supone mucha más contradicción, desorden, sinsentido, etc. (y el que sea menos viable no hay más que verlo en la conducta incoherente, violenta, estéril del loco -que no te digo que sea muy diferente en esto de la de algunos dirigentes políticos-).

    En cuanto a lo de ser todo producto de una sola mente, pues depende de lo que entiendas por mente. Si entiendes lo usual (un conjunto de procesos distintos -pensamientos, deseos, sentimientos, etc.- sujetos al tiempo), la respuesta es no. Ahora, si hablas de una mente divina, en sí misma indivisible y estática, y de la cual "emanan" nuestras particulares perspectivas o mentes (como "imágenes móviles" de esa eternidad divina), pues entonces vale (aunque en este caso, tanto daría usar la palabra "mente divina" como simplemente "Dios").

    Con respecto a la cita de Nietzsche, es cierto que sólo podemos comprender en cuento nos comprendemos a la vez a nosotros mismos, pero nosostros mismos somos mucho más que una perspectiva o un mundo particular (somos una "visión" particular, más o menos cierta, de lo que es en sí el mundo; y porque puede ser más o menos cierta tiene sentido pensar, investigar, etc.)

    Un saludo!

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