martes, 26 de abril de 2011

¿Qué es arte? (1. Lo que no es.)


Esta obra de arte (¿) de Wolf Vostell se llama “¿Por qué el proceso de Pilatos y Jesús duró solo dos minutos?”…
Cada vez que llevo a mis alumnos al Museo Vostell de Malpartida, algunos tardan mucho menos de dos minutos en decidir que lo que allí se ve no es arte. Sobra decir que si llevara a un grupo de adultos no serían algunos, sino casi todos los que exclamaran con suficiencia: "¡Esto es una tontería!", "¡esto lo hace cualquiera!", etc. Cuando ocurre esto, me vienen unas ganas locas de arrodillarme ante quien así habla y rogarle que me explique cómo ha logrado saber que lo que ve no es digno de llamarse “arte”. ¿Cómo no va a saberlo quien se atreve a opinar con tanta firmeza?... Pero no, no lo saben: cuando oigo sus explicaciones (cuando las dan) toda mi ilusión se desvanece (en mucho menos de dos minutos)…

Así que: ¿Qué es el arte? ¿Cómo podemos distinguir una obra de arte de una majadería? ¿Alguien me lo puede explicar?...
Como algunas respuestas ya me las han dado muchas veces, y no quiero que caigáis en la tentación de resolver este asunto de un plumazo, comenzaremos quitando de en medio algunas de ellas.

1. Arte no es lo cada uno considera arte. Si así fuera, cualquier cosa podría ser “arte”, y a la vez no serlo, con lo cual carecería de sentido toda discusión sobre el arte (Yo tendría toda la razón al considerar arte cortarme la oreja –o cualquier otra cosa—, y tú también la tendrías al considerar que no lo es). La verdad es que ni siquiera tendría sentido emplear la palabra “arte”, pues carecería de un significado común (¿Tendría sentido emplear una palabra cuyo significado fuera distinto para cada persona que la emplea?).
2. Arte no es lo que la mayoría considera “arte”. Igual que antes: si así fuera todo podría ser “arte” y no serlo (bastaría con que la mayoría así lo conveniese). Además, tanto en el caso anterior como en este, siempre cabe la pregunta: ¿Por qué considera Vd. (o Ustedes) que esto es arte?
3. Arte no es, sin más, lo que nos gusta. También nos gusta que nos rasquen la espalda, o tener la casa limpia, y dista de estar claro que esas dos cosas sean obras de arte. Además, suponiendo que arte fuera "lo que nos gusta", aun tendríamos que responder a la pregunta: ¿por qué nos gustan unas cosas y no otras? ¿qué significa que algo "nos guste"?
4. Arte no tiene porque ser lo que nos emociona. También nos emociona un incendio o que nos llamen el día de nuestro cumpleaños, y, de nuevo, no está nada claro que todo eso sea arte.
5. Arte no es lo que es único y original. Cada mosquito que viene al mundo es único. Decidir usar la energía atómica para fabricar bombas, o inventar un sistema para gasear a millones de personas, también parecen ser cosas originales y creativas.
6. Arte no es lo que es bello y punto. Quizás no este mal equiparar arte y belleza, pero en ese caso habría que replantear la pregunta, en vez de “¿qué es arte?”, ahora sería: “¿qué es lo bello?”…

Así que una de dos, o me contestáis a la pregunta de ¿qué es arte?, o me contestáis a la pregunta ¿qué es bello?

martes, 5 de abril de 2011

¿Es peor alquilar tu cuerpo que vender tu alma? (Le pregunto la conocida prostituta al famoso abogado)

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¿Son todos los trabajos y ocupaciones humanas igual de dignos? Mucha gente piensa que sí, y otros pensamos que no. Si “digno” significa algo así como “valioso”, la cuestión es si hay actividades u oficios más valiosos que otros y por qué.

Para que pensemos un poco en esto os cuento lo que me paso en una de mis clases. Di a mis alumnos una lista de personas, definidas por cierta actividad: un científico, un misionero, un filósofo, un campesino, un ama de casa, un abogado, una prostituta, un actor, etc. (Podéis ver el ejercicio completo en la entrada: “Un dilema moral: ¿quién debe morir?”). Los alumnos tenían que clasificarlos por orden de importancia. Pues bien, la mayoría colocó en último lugar a la prostituta. Y a partir de aquí surgió la discusión.

¿Es realmente indigno el oficio de la prostituta (o del varón que se prostituye, da igual)? Muchas personas (incluyendo, por ejemplo, muchas feministas) piensan que sí, e incluso que habría que prohibir el ejercicio de la prostitución. ¿Pero por qué? La mayoría piensa que es indigno vender o alquilar el cuerpo para prestar un servicio sexual. Pero esa misma gente piensa que es dignísimo que un minero, un futbolista o un fisioterapeuta vendan o alquilen sus manos o sus piernas para prestar otro tipo de servicios. La pregunta es muy sencilla: ¿por qué la gente considera digno que alguien venda el uso de sus manos o sus piernas, pero no el de sus órganos sexuales? ¿Es qué hay, racionalmente hablando, alguna diferencia “moral” entre una mano y una vagina? ¿En tan poco consideramos a las mujeres que colocamos su dignidad moral entre las piernas? ¿No tendrían más dignidad, por ejemplo, las manos, órgano que nos distingue de los animales y con las que desarrollamos actividades tan humanas como el arte? ¿No sería, por tanto, más indigno vender el uso de las manos (como hace un obrero) que el de los órganos sexuales?...


La mayoría de la gente bienpensante saluda los domingos en el paseo al Sr. Abogado, al Sr. Artista, al Sr. Profesor… Pero vuelven la cara al ver pasar a la prostituta, incluso aunque sea elegante y gane mucho dinero (no confundirla con la Señora que se casó por interés, porque esto es diferente, ¿no?)...
¿Por qué razón se mira mal a la prostituta? ¿Qué diferencia moral hay entre ella y el abogado famoso, o el artista, o el profesor?... ¿No es cierto que el abogado, el artista o el profesor venden su talento o inteligencia, defendiendo a veces a gente indigna (el abogado), pintando cuadros al gusto del cliente (el artista), o enseñando a sus alumnos lo que se le manda enseñar (el profesor)? ¿Y no es esta venta mucho más indigna que la de la prostituta? Al fin y al cabo, ella sólo vende el cuerpo, mientras que el abogado, el artista o el profesor venden a menudo al alma. ¿No es el alma lo que de verdad se vende al diablo?


Uno de los argumentos que se da en contra de la prostitución es que las mujeres que la ejercen lo hacen obligadas por razones económicas, o son explotadas por mafias. Pero, si este fuera el caso, también habría de parecernos indigno el trabajo de muchos obreros, que se suben al andamio o asfaltan las carreteras por necesidad económica, y no por elección propia. En cuanto a la cuestión de las mafias, todo el mundo sabe que esto se debe a la marginalidad (cuando no la ilegalidad) a la que condenamos a las prostitutas. ¿Habría mafias si se legalizara?... Hace unos años, en algún lugar de Europa, el Estado contrató a unas prostitutas para que prestaran servicio a ciertos grupos de personas que debido a sus discapacidades (deficientes psíquicos y otros) carecían de una vida sexual plenamente satisfactoria. Algunas de estas personas, al decir del personal que las atendía, mejoraron su salud y sus condiciones de vida. Pero al poco tiempo, y por razones morales, la medida se suprimió: despidieron a las prostitutas. Aunque mantuvieron a los masajistas. ¿Por qué? ¿Qué diferencia hay entre lo que hacían unos y otros?






sábado, 2 de abril de 2011

Resumen de la reunión sobre: "qué debemos ser de mayores".


Ya sabéis, vamos todos en un avión que pierde altura, la única solución según los expertos, es perder peso. Ya hemos tirado todo lo que no es imprescindible para que el avión siga volando. Van a tener que tirarse personas (por desgracia se nos olvidaron los paracaidas). Somos 12, prescindiendo del piloto (pues nadie más que él sabe pilotar). Muchos venimos de recibir el premio nobel y somos: un veterinario (imaginad que hay nobel para todos los oficios), un médico, un biólogo, una fotógrafa, un escritor, una historiadora, una traductora y un filósofo. Otros pasajeros son (no hay dudas, suponemos que nadie miente): el creador de una ONG dedicada a promover la paz y la solidaridad, un famoso futbolista, un rico empresario y un fornido camionero. Dado que todos somos de similar edad y todos presumimos estar bien de salud (no hay tiempo para exámenes médicos), y que no conocemos nada de los demás salvo su oficio, el único criterio consiste en ir tirando a los que se dediquen a algo menos importante o valioso (a los que confunden la justicia con la suerte y querían decidir que decidiese un dado ya los hemos tirado, tras un breve debate filosófico). ¿A quién vamos tirando, por orden de prioridad? ¿Por qué?

Elena, Elena de la Gala, Felipe, Laura, Esther, Daniel, Franky, Silvia y yo estuvimos discutiendo sobre esto. Es decir: sobre si hay oficios objetivamente más dignos o valiosos que otros. Quizás saber esto tenga que ver con decidir lo que queremos ser de "mayores" (suponiendo que podamos elegir), puesto que nadie que no esté loco dejará de preferir lo más valioso a lo menos (aún dentro de sus posibilidades, capacidades, etc.) ¿O no?

Posibles respuestas a todo esto:

1. No hay oficios objetivamente más valiosos que otros. A cada cual le parece más valioso el que ha elegido (sea por lo que sea). Todos los trabajos son igual de dignos o deseables. Pero entonces:¿Ser mercenario, o estafador, son trabajos igual de de valiosos o dignos que ser médico o maestro? ¿Ser vendedor de ladrillos es igual de valioso que ser arquitecto?...


2. Hay oficios más valiosos que otros. Por eso (si podemos) escogemos (dentro de nuestras posibilidades, capacidades, necesidades económicas --poder ganarnos la vida con él--) unos y no otros. Pero cuál es el más valioso. Posibles respuestas:

- El que me gusta o aquél al que me impulsa mi corazón. Criterio emotivista. Pero como los gustos y las emociones son subjetivas, volvemos a que todos son igual de valiosos, pues si a alguien le gusta guerrear o estafar, su elección es tan legítima como la de aquel al que le gusta curar enfermos o pintar cuadros.

- El que es más útil a la sociedad en la que voy a trabajar y vivir. Criterio utilitarista. Pero, ¿qué es lo más útil, y cómo lo sé? ¿Por qué va a ser más útil salvar vidas (médico) que proporcionar drogas ilegales (traficante)? ¿Para qué es útil vivir (al menos, las drogas ilegales parece que son útiles para proporcionar placer)? ¿Y si en la sociedad en que vivo se considera muy útil acabar con los del país de al lado o exterminar judios?...

- El que sea más lógico hacer, nos guste o no, y sea o no útil a esta u aquella sociedad. Criterio racionalista. Ahora bien: qué nos dice la razón al respecto. Nos dice que, lógicamente, todo ser es igual a sí mismo o, en su defecto, tiende a serlo. Luego lo más lógico para las personas es dedicarse a aquello que les hace ser personas. Ahora bien, en primer lugar: ¿por qué va a ser lo valioso algo equivalente a lo lógico (y no a lo que nos gusta o nos parece útil)? ¿Y si lo que considero más lógico no me gusta o no me parece útil? ¿Podría ser que lo más racional que puedo hacer no me gustase o fuese útil?... En segundo lugar: ¿qué es una persona? Y, por tanto: ¿qué es más valioso para una persona? ¿Cuidar de su cuerpo, desarrollar su mente? ¿O qué?


EN FIN: ¿QUÉ "DEBEMOS" SER DE MAYOR? ¿CUAL ES LA ACTIVIDAD IDEAL A LA QUE (QUIZÁS) TODOS, COMO PERSONAS, Y SI PUDIÉRAMOS, DEBERÍAMOS DEDICARNOS (HACIENDO ABSTRACCIÓN DE TODAS LAS CIRCUNSTANCIAS: CAPACIDAD PARA DESARROLLAR ESA ACTIVIDAD, COSTE DE FORMARME, POSIBILIDAD DE GANARME LA VIDA CON ELLA, NECESIDAD SOCIAL DE LA MISMA, ETC.)?

viernes, 1 de abril de 2011

Convocatoria de tertulia cavernícola: ¿Qué DEBEMOS ser de mayores?

Llegó la primavera. Los parques se llenan de flores, mariposillas, novios haciendo manitas y estudiantes comiéndose la cabeza: ¿qué quiero estudiar? ¿para qué valgo? ¿qué me conviene más? ¿qué me hará más feliz? ¿qué será de mí? ¿tendré trabajo o acamparé por siempre junto a la cola del paro?... Y algo más importante, quizás: ¿qué DEBO hacer? ¿Hay trabajos MÁS DIGNOS que otros? ¿Por qué? ¿A qué se deben dedicar las PERSONAS? ¿Hay personas mejores que otras? ¿Qué es la VOCACIÓN?... Para discutir de todo esto (y de lo que vaya floreciendo alrededor, y de todo lo que no hemos discutido durante un año) estáis convocados el próximo SÁBADO A LAS CINCO en el PARQUE DE LAS SIETE SILLAS. ¡Avisad, por favor, a todos los que consideréis dignos de venir! Os espero. (Se admiten meriendas)

jueves, 17 de marzo de 2011

El animal "obsexo".


El ser humano parece un animal especialmente predispuesto y dotado para el sexo. Las razones para esta “hipersexualidad” parecen claras. Según algunos antrópologos, dado el prolongado embarazo de la hembra humana, así como los largos años de constantes cuidados que requieren sus crías, una mujer sola tendría menos probabilidades de sacarlas adelante que otra apoyada por uno o más machos adultos. ¿Como consigue la hembra el apoyo constante del macho? Fácil: ofreciéndole sexo!! No parece casual que las hembras humanas sean las únicas que no tienen celo (están siempre receptivas), o que disponen de rasgos físicos permanentes cuya única función es la de servir de estímulo sexual: los senos (siempre hinchados), el grosor de los labios, etc. (A esto hay que añadir los rasgos aniñados típicamente femeninos -menor tamaño, ausencia de vello, voz aguda-- que, en los mamíferos, parece que incitan, en general, un cierto "instinto" de protección y ternura).


El uso del sexo como instrumento de cohesión “intra-familiar” fue seguramente usado, a la vez, como instrumento de cohesión “inter-familiar”: los vínculos sexuales duraderos entre miembros de distintos grupos (los hijos de uno se unen a los hijos del otro grupo) aseguraría una mayor cooperación entre ambos y, eventualmente, la creación de grupos sociales más amplios (para algunos antropólogos, la prohibición del incesto y la obligatoriedad de la exogamia está en el origen de la sociedad y la cultura). Todo esto representa una gran ventaja adaptativa, dado el valor del "trabajo en equipo" en tareas que, como la caza, la defensa, etc., fueron decisivas para nuestra supervivencia.

El sexo es, por tanto, esencial para los humanos, sobre todo, como medio para asegurar la cooperación en tareas que, como la crianza y la búsqueda de recursos, son especialmente costosas para un solo individuo.

Y sin embargo, el sexo es una de las cosas que más tabúes y normas represivas acumula en muchísimas culturas. Por ejemplo: la virginidad prematrimonial que se exige a veces a la mujer. O, directamente, la limitación de su placer sexual (para eso se practica la ablación de clítoris). O el valor que se da a la castidad y la contención sexual (y la culpabilización de la expresión desinhibida de la sexualidad: se tacha con desprecio a ciertas personas de obsesos, ninfómanas, adictos al sexo, etc.). O la prohibición de la homosexualidad (que aunque no sirve a la reproducción, sí a la creación de lazos cooperativos entre personas). O las sospechas morales que despierta todo lo vinculado al erotismo, o al comercio sexual (la prostitución, la pornografía, etc.). O la “protección” a los menores de todo lo relativo al sexo (incluso de la información más básica relativa al mismo). Etc., etc...
¿POR QUÉ CREES QUE HAY TANTOS TABUES, NORMAS REPRESIVAS Y TANTA CULPABILIZACIÓN MORAL EN RELACIÓN AL SEXO?


(Gracias a Juan Antonio por las dos primeras fotos. Os recomiendo también en su blog Cavernisofía, la entrada "Tertulia quinta (pentertulia). El sexo ¿la naturaleza prohibida?")

¡Al fin podremos diseñar genéticamente a nuestros hijos!


Una de las características del animal que somos es la capacidad técnica. Podemos operar con el medio ambiente para producir objetos o procedimientos que favorecen nuestra supervivencia. Esto es también frecuente en otros animales (pájaros que utilizan piedras para romper huevos, monos que fabrican y usan palos para "pescar" termitas, etc.). Pero el caso del animal humano parece especial. Nuestra capacidad técnica es incalculablemente mayor que la de cualquier otro animal. Durante siglos, la técnica humana (la agricultura, la minería, la ingeniería, etc., etc.) ha logrado transformar radicalmente el medio ambiente (cambiando bosques por campos de cultivo, horadando montañas, cambiando el curso de los ríos...). Pero más aún, desde hace muy poco tiempo la relación entre la técnica, la ciencia moderna, y las empresas y Estados que se benefician de los nuevos descubrimientos, ha dado lugar a la "tecnología" o "tecnociencia". La tecnología actual nos dota de unas capacidades inauditas y que dan mucho que pensar. Una de ellas es la capacidad de diseñar genéticamente el físico de nuestros hijos. Sin embargo, éste y otros "adelantos" provocan un gran rechazo en la gente.
¿Por qué crees que se produce ese rechazo, en concreto al diseño genético de los hijos, y en general a todo lo que hoy promete la tecnología?
¿No es mejor que controlemos los rasgos físicos con que van a nacer nuestros hijos, en lugar de dejarlos al "azar" natural? ¿Por qué, si nadie deja al azar el aspecto, color, etc., del automóvil que va a comprar, va a dejar al azar el aspecto físico de algo mucho más importante, como es su hijo? ¿Por qué resulta tan escandaloso diseñar el cuerpo de nuestros hijos y no diseñar su "alma", que es lo que hacemos cuando los educamos?
¿Qué pensáis de esto? ¿Preferirías diseñar a vuestro hijo o mejor dejarle esto a la "naturaleza"? ¿Por qué sí o por qué no?

miércoles, 9 de marzo de 2011

¿Quién te crees que eres, animal?


¿Eh? ¿Eres un animal que todo lo haces por afán de sobrevivir y reproducirte (¡siempre pensando en lo mismo!)? ¿No es eso la gente, no vive para trabajar para vivir y para tener hijitos que hagan lo mismo? Bueno, también para triunfar y tener poder, claro, como pasa en cualquier manada de monos. Decía alguien (y esto va por los machos) que la vida es, en el fondo, no más que una lucha por la hembra. Decía otro (y esto va por las hembras) que una mujer no se realiza del todo si no atiende la ancestral llamada de su instinto maternal. ¿Es que acaso no es así?

Bueno, hay que reconocer que los animales humanos hacen otras cosas muy raras: cultivan la tierra, fabrican tractores e inodoros, mandan a sus crías a la universidad, mueren por defender a su patria, y adoran ídolos de madera durante la Semana Santa (Y el colmo de la rareza: !Les da por discutir sobre todo esto en blogs como este!...) Si que es raro, sí. Pero hay que reconocer que algunos animalitos también fabrican sus utensilios (como esos chimpancés tan monos que convierten ramitas de árbol en cañas de pescar termitas), y que educan a sus criaturas (para que sean buenos cazadores), y que luchan y mueren por defender su patria (quiero decir su territorio), y que... Bueno lo de la religión y la filosofía, no sé, quizás todavía no hablan de esas cosas, pero hablar sí que hablan, con su propio lenguaje, y hasta cantan, como nosotros, cuando no tienen nada mejor que hacer. Si no escuchad...



Solemos pensar que sólo nosotros somos buenos o malos, que sólo nosotros tenemos "moral". Pero todo el mundo sabe que las gacelas y bichos así (de sociales, como nosotros) se sacrifican generosamente por la manada cuando es menester: viene el león, y las gacelas más viejas se dejan comer para que huyan las más jóvenes. ¿No es para ponerles un monumento o el nombre de una calle?.. Hombre, es verdad que no son libres para elegir si lo hacen o no. ¿Pero acaso nosotros lo somos? ¿Quién duda que seamos mecanismos biológicos producto de la evolución natural y, como tal, obligados a comportanos tal y como lo hacemos? Simplemente, no nos damos cuenta de esto, y creemos (ingénuamente) que somos libres...



Y el colmo de la saberbia (sí, sAberbia) antropocéntrica decimos que sólo nosotros pensamos y tenemos consciencia. ¿Habrase visto? ¿Es que un pobre caballo no calcula y compara la altura de la cerca que ha de saltar antes de hacerlo? ¿Por qué se para, si no, ante las que cree que no puede saltar? ¿No tiene, entonces, el caballo consciencia de su cuerpo y de sus fuerzas?...

Menos rollos "trascendentes", pues. Somos animales, todo lo complicados que queráis, pero animales. Somos un cuerpo con un cerebro hipertrofiado cuya principal función es informarnos, a través de las sensaciones, de cómo es el mundo al que tenemos que adaptarnos. Y lo que nos va, como a todo animal, es vivir. Y alimentarnos, y juguetear, y poseer todos los recursos posibles compitiendo por ellos, y ser los más fuertes. Y, antes de acabar, entregarnos a la placentera tarea de reproducirnos...



¿Qué dices? ¿No estás de acuerdo? ¿Hay algo en tí que no obedezca en el fondo a los mismos mecanismos y leyes biológicas que dirigen la conducta de los monos o los abejorros? ¿Eres un animal o no? ¿Qué puedes hacer que no pueda llegar a hacerlo un bicho (aunque sea en un grado mínimo)? Piénsalo.

lunes, 7 de febrero de 2011

¿Tienen alma las piedras?



Decían antiguos sabios que el alma (Psique) era una especie de ENERGÍA QUE ANIMABA A LAS COSAS, dotándolas de movimiento y DIRIGIÉNDOLAS A UN FIN: ser ellas mismas lo más perfectamente posible.

El alma era así como una fuerza o DESEO AMOROSO (Eros) pues, según decían, las cosas se mueven por el deseo de unión con aquello que les falta para ser perfectas. ¡Y eso es el amor¡ ¿O no?

¿Pero cómo se puede desear lo perfecto sin tener una cierta "idea" de la perfección? El alma no sólo sería un deseo de lo mejor, sino también un cierto CONOCIMIENTO DE LO MEJOR...

Los viejos mitos religiosos decían que las almas eran seres divinos que por algún motivo (no muy claro, la verdad) "cayeron" a la Tierra encarnándose en los cuerpos, en los que están como prisioneras. Cuando esas almas empiezan a recordar de dónde vienen se sienten "fuera de sí", inquietas, e intentan lograr la perfección que como seres divinos les corresponde. Y esa inquietud o deseo es lo que caracteriza a las cosas...

Toda cosa consiste, pues, en un tipo de actividad dirigida por un fin o ideal de plenitud. Las cosas son un deseo de ser lo mejor posibles. Y ESE DESEO Y ESE IDEAL ES SU ALMA.

A la teoría que afirma que TODAS LAS COSAS TIENEN ALMA se le conoce como HILOZOÍSMO o PANSIQUISMO. Más filosóficamente, esta teoría viene a decir que TODAS LAS COSAS TIENEN FORMA. Es decir, que cada cosa se caracteriza por su forma de moverse o comportarse en orden a un fin. Esta forma de ser es lo que da identidad a las cosas y lo que permite explicarlas. ¿Pero en qué consiste esta forma o “alma” y de qué manera está en las cosas?

Pensemos en un objeto sencillo, como una piedra. Como diría un físico, cada partícula suya está incesantemente moviéndose. Pero este movimiento no es azaroso, más bien parece dirigirse a un fin: lograr que la piedra sea ella misma lo más perfectamente posible. El movimiento ordenado de sus átomos es la estructura de la piedra, su forma o identidad. Pero dicho movimiento no sólo está dirigido a la permanencia de la piedra (resistiendo al tiempo y a los factores que las desgastan); está, a su vez, orientado por un fin o ideal modélico (las leyes de la física) al que el comportamiento de la piedra tiende a ajustarse. Podríamos decir, incluso, que la actividad de la piedra expresa la forma más básica del amor: el amor de un cuerpo por sí mismo...



Veamos ahora el caso de un ser vivo, un animal, por ejemplo. El movimiento del animal es más complejo, pero se dirige al mismo fin que la piedra: mantener y perfeccionar su ser. Además de mantener la estructura corporal (autorregulación), el animal se mueve para duplicarla y mejorarla mediante la reproducción. Toda esta actividad está gobernada por un ideal o modelo (descrito por las leyes biológicas). El amor animal es el deseo de unión con lo que le mantiene y acrecienta (el alimento, etc.) y con lo que le permite permanecer y perfeccionarse a través de su descendencia (mediante la unión sexual con otros, por ejemplo)...

El caso del hombre es mucho más complicado, pero en esencia es lo mismo. El humano se mueve para realizarse plenamente como ser humano, según el ideal que representan sus principios morales (su ideal o modelo de persona). Para ello, más allá del amor corporal (autorregulación y reproducción), busca la unión con otras “almas” a través de proyectos comunes y, sobre todo, de la comunicación y las ideas compartidas. La identidad y perfección de lo humano está en la actividad cultural y las ideas, en la mente más que en el cuerpo. Según Platón, el hombre logra permanecer (venciendo al tiempo) y perfeccionarse en el contacto con lo eterno de las ideas. Este contacto es el conocimiento. Por ello, la actividad más propia del ser humano es el amor por el saber: la filosofía…

domingo, 30 de enero de 2011

¿Quién dijo que la ciencia no cree en los milagros?


Érase una vez, cuando aún no existía ningún cuando y en algún lugar que no estaba en ningún sitio, había un punto y un instante de pura energía al que le dio por expandirse (¡Así: bang!). En cuanto comenzó la expansión comenzaron las diferencias entre unas partes y otras de esa energía: se fueron formando cositas (partículas, átomos...) y relaciones entre ellas (fuerzas nucleares, gravitatorias...), y luego cosas más grandotas (galaxias, estrellas, planetas...). Hasta aquí todo era materia inorgánica (no viva). Pero de pronto ocurrió algo increíble. En alguno de esos planetas algunos trozos de materia se volvieron tan complicados que dieron lugar a algo nuevo e impredecible: ¡la vida!...Pero no acaba aquí esta historia. Estos seres vivos, al principio muy simples, dieron lugar, con el correr del tiempo y la evolución, a animales sociales con cerebros hipercomplejos capaces de generar cuentos (perdón, teorías y saberes racionales) como el que os acabo de contar...
¿Os ha gustado el cuento? Os lo resumo: al principio eran la energía y la materia; de allí surgió la vida; y de la vida surgieron el cerebro y la cultura; y de allí los saberes, teorías e ideas (con las que explicamos todo el proceso).
A esta teoría se la conoce como EMERGENTISMO. Sostiene que a partir de la relación entre cosas de un determinado tipo pueden “emerger” cosas de otro tipo. De la relación entre cosas materiales emergen los seres vivos; y de la relación entre seres vivos y neuronas emerge la mente y las propias teorías científicas, matemáticas, etc... ¿Fuerte, eh? El pobre de Jesús de Nazaret no se atrevió a tanto: se limitó a convertir el agua y en vino.


¿Os convence el emergentismo? Intentad responder estas preguntas:
1. Dejando aparte el delicado asunto de cómo de un sola sustancia (energía) surgen tantas cosas y fuerzas distintas (o de cómo y dónde se expande a sí misma): ¿Podriáis explicar como de lo que no esta vivo (la materia) surge lo vivo? ¿O cómo de lo concreto y temporal (como un cerebro) emerge la idea de algo tan omnipresente y atemporal como el teorema de Pitágoras?
2. Si las matemáticas o la física surgen al final del proceso: ¿querrá eso decir que al principio la realidad carecía de propiedades matemáticas o leyes físicas? Antes de que apareciera Pitágoras: ¿no existía una relación racional entre los lados de ciertos triángulos?
3. Si la teoría emergentista fuese cierta, la física y la química serían el fundamento de la biología, la biología el fundamento de la sociología, la neurología y la psicología; y todas estas ciencias serían a su vez el fundamento de la matemática y la lógica? ¿Puede esto ser lógicamente cierto?

miércoles, 26 de enero de 2011

¡Qué toda la vida es sueño!



¿Y si todo esto que vemos, el mundo físico que describen los científicos, no fuera más que un sueño?... En los sueños y las alucinaciones también veo un mundo llenos de cosas que se mueven... ¿Cómo sé yo que todo este mundo que tengo ante mí no es una creación de mi mente? … ¿No son acaso los colores o los sonidos “efectos” que se generan en mi cerebro?... ¿Por qué no pensar que también las cosas, con sus volúmenes y sus movimientos, no sean más que imaginaciones mías?... ¿No podría ocurrir todo en el espacio imaginario de mi mente y durante el tiempo que tardo en imaginarlo?

En la película Matrix, unos malvados extraterrestres mantenían a los humanos en unas enormes probetas llenas de líquido y alimentados por sondas, pero tenían sus cerebros conectados a un programa de ordenador que les hacía vivir una vida virtual. ¿Cómo podemos estar seguros de que no nos ocurre AHORA algo parecido?

Por cierto: a esta teoría, según la cual la realidad es una representación de mi mente, se la conoce como IDEALISMO SUBJETIVO o MENTALISMO.

Los científicos suelen defenderse de ella afirmando que las observaciones y experimentos científicos son “intersubjetivos” (participan varios observadores). Esto garantiza, según ellos, la objetividad de lo que vemos…. Pero: ¿No podrían ser esos otros observadores parte de mi propio sueño? ¿Cómo se yo que los otros (las otras mentes) no son una visión (o suposición) de mi propia mente?... A esta, aún más extraña teoría, se le llama SOLIPSISIMO. Y afirma que lo único que puedo saber con certeza que existe es: ¡Mi propia mente!... De todo lo demás puedo dudar. Pero no puedo dudar de mi propia duda. ¡Dudo luego existo! (Decían San Agustín o Descartes)…

¿CÓMO PODRÍAMOS SABER CON SEGURIDAD QUE EL MUNDO QUE VEMOS Y EXPERIMENTAMOS NO ES UN SUEÑO O ALUCINACIÓN DE NUESTRA MENTE?

Ahí va este fabuloso cuento de Julio Cortazar, por si alguien no tenía aún claro que la frontera entre la realidad que vemos y el sueño...¡No existe!
http://www.ciudadseva.com/textos/cuentos/esp/cortazar/nocheboc.htm


También podrías ver la película "El Show de Truman", o la estupenda novela corta de Adolfo Bioy Casares: "La invención de Morel"... En ambas reaparece el mismo problema...

viernes, 21 de enero de 2011

"Todo es nada". Esa es la falsedad más verdadera...


“NADA ES REAL”. A esta extraña tesis se le llama NIHILISMO ONTOLÓGICO, y es la tesis a la que necesariamente conduce el materialismo extremo.

Si como afirma el materialista, TODA realidad fuera espacio temporal, no quedaría nada con que limitar el espacio y el tiempo (nada se puede limitar a sí mismo). Todo sería ilimitadamente espacial y temporal. Pero no hay ninguna cosa que pueda ser ilimitada en el espacio (no tendría forma) ni en el tiempo (algo ilimitadamente temporal carecería de toda permanencia). Así que no habría NADA. Ni siquiera espacio y tiempo, claro. ¿Qué cosa sería el espacio si no tuviese forma alguna? ¿Qué sería el tiempo si él mismo cambiara a cada instante?...

Pero incluso si espacio y tiempo existieran de forma ilimitada. ¿Cómo sería la realidad? Como una especie de “sopa” infinita (carente de toda forma) y permanente hirviendo (carente de nada estable). Sería, en suma, algo absolutamente CAÓTICO, dónde sería imposible reconocer ninguna estructura permanente. En este caso “NO PODRÍAMOS CONOCER NADA”. A esta no menos extraña tesis se la conoce como ESCEPTICISMO RADICAL.

El materialismo extremo conduce, pues, al nihilismo ontológico y al escepticismo radical. Pero estas dos tesis son, a su vez, autocontradictorias. Si nada es real, tampoco el nihilismo lo es. Y si no podemos conocer nada, tampoco podemos conocer que nada se puede conocer...

El nihilista y el escéptico podrían aún replicar que, dado que nada es real ni cognoscible, nada es tampoco ni lógico ni contradictorio. El problema es que, para llegar a esta conclusión, han tenido que utilizar la lógica y procurar no contradecirse...

La única conclusión que cabe al nihilismo y al escepticismo es el silencio. O no. ¡Qué más da!...



¿Qué pensáis vosotros? ¿Es posible que la realidad no sea nada? ¿Será verdad que nada es verdad ni mentira?...

Enigmas lógicos II


De nuevo tres enigmáticos enigmas lógicos. ¿Seréis capaces de resolverlos?

Enigma 1. El señor López y su hijo Antonio iban en un coche. Tuvieron un accidente. El padre murió en el acto y el hijo quedó herido de gravedad y lo ingresaron en el hospital. Al verlo, el jefe del departamento de cirugía dijo: "Yo no le puedo operar. ¡Si es mi hijo Antonio!". ¿Cómo te explicas esto?

Enigma 2. Aquellos de vosotros que sepáis algo de catolicismo, ¿sabéis si la iglesia católica permite que un hombre se case con la hermana de su viuda?

Enigma 3. El Señor Smith, un comerciante londinense, llamó al famoso detective Sherlock Holmes para denunciar un robo en su tienda. Se capturaron tres sospechosos, A, B y C, para su interrogatorio. Y se establecieron los siguientes hechos:

(1) Cada uno de los tres hombres, A, B y C, había estado en la tienda el día del robo, y nadie más había estado en ella ese día.
(2) Si A era culpable, entonces tenía un cómplice, y solo uno.
(3) Si B es inocente, también lo es C.
(4) Si dos y sólo dos, son culpables, entonces A es uno de ellos.
(5) Si C es inocente, también lo es B.

¿A quién inculpó finalmente Sherlock Holmes?

miércoles, 19 de enero de 2011

Cinco formas de acabar con el materialismo. 5. ¿Cambia que todo cambie?


¡Todo está cambiando en el Universo! Nadie se baña dos veces en el mismo río: de baño a baño el río ha cambiado. Pero no sólo el río: también el bañista. Si todo está cambiando, nada ni nadie es lo mismo durante dos instantes seguidos. Decir “yo he cambiado” resulta absurdo, pues si todo esta cambiando no hay ningún “yo” invariable que sea el sujeto de ningún cambio…
Imaginaos que todo estuviera cambiando a la vez y a la misma velocidad (si todo fuera cambio, nada podría distinguir entre cambios más o menos veloces) ¿Notaríamos algún cambio? Si fuéramos en un tren a velocidad constante y todo el exterior se moviera a la misma velocidad: ¿habría cambio o movimiento alguno?... Parece imposible, ¿no?
Además, si en el Universo todo cambia, también lo hacen las leyes que explican el cambio (¡). ¿Y el propio cambio también cambia? ¿Cómo podría ser?...
Zenón de Elea, un viejo filósofo griego, decía que por mucho que una cosa parezca moverse, a cada instante está en algún sitio, y sólo en uno, por lo que siempre (en todo instante) “está”, y lo que siempre “está”: ¿cuándo se mueve?...
El materialista puede decir que él “ve” que las cosas cambian y se mueven. ¿Pero es esto verdad? ¿Se puede ver el movimiento y el cambio? Parodiando a Zenón, podríamos decir que a cada pequeñísimo instante en que vemos algo lo vemos estando en algún sitio, sin moverse, como si le hiciéramos una fotografía, pero ¿vemos el cambio en sí?...

En fin: el cambio carece de lógica y ni siquiera puede verse. ¿Qué clase de truco de feria es entonces?...

lunes, 17 de enero de 2011

Cinco formas de acabar con el materialismo. 4. ¿Pasa el tiempo por el tiempo?



¡Todo es temporal! Eso han dicho muchos filósofos, poetas y, hoy en día, la totalidad (o casi) de los científicos. El Universo entero –dicen muchos físicos— es un proceso temporal que comenzó hace unos 13.000 millones de años. Todo nace, se desarrolla y acaba deshaciéndose en ese proceso universal que es el tiempo… ¿Pero puede ser TODO temporal? ¿Lo pensamos?...

Si todo lo existente fuese temporal, el tiempo sería ilimitado, infinito, pues ¿qué límite habría que no fuese también temporal? Los físicos no tienen respuesta a esta pregunta. Algunos afirman que, sencillamente, antes de comenzar el tiempo no hay ningún “antes”, porque no hay tiempo, luego (como todo es tiempo) antes del tiempo "no hay nada", y de la nada, ¡plof!, brota el tiempo, como un milagro…

Además, si todo fuese tiempo, ¿qué distinguiría un instante de otro? ¿podría el tiempo dividirse a sí mismo? Imposible. Luego si todo fuese tiempo no habría más que un único instante eterno que jamás dejaría de “pasar”, luego no “pasaría” nada, no habría “pasado”, ni futuro, ni… Tiempo…

Pero aún hay otra consecuencia, más estrafalaria aún, de la idea de que todo es tiempo. Si todo lo que existe es temporal, y el tiempo también existe, el tiempo también habrá de ser, él mismo, “temporal”. ¿Pero puede ser que por el propio tiempo pase el tiempo?... No parece que sea eso lo que ocurra. El propio tiempo no es temporal. Al menos, ninguna de sus partes lo es: todas las horas son la misma, jamás cambian, entre las dos y las tres quizás hayan pasado muchas cosas, pero no el tiempo, pues una hora es idéntica a otra (la hora tres no es está más vieja y estropeada que la hora dos). Pensemos ahora en fechas: ¿Alguna cambia alguna vez? ¿Por el 12 de octubre de 1942 o por la fecha de tu cumpleaños pasa el tiempo? No: la fecha de tu cumple es siempre la misma, no envejece jamás. Por supuesto, tampoco pasa el tiempo por el concepto de “tiempo”, ni por las leyes y fórmulas con las que el físico pretende comprender el tiempo… Entonces, ¿cómo va a ser todo tiempo, si el propio tiempo es ajeno a lo temporal?

Ahora bien, si el tiempo no es lógicamente posible, ¿cómo es que lo percibimos?...Aunque, la verdad, eso de que lo percibimos...¿Alguien ha visto alguna vez al tiempo? ¿Alguien podría capturar el instante presente e introducirlo en una probeta para observarlo? ¿Podríamos capturar o ver el pasado –que ya no es—o el futuro –que todavía no existe—?...



Pensadlo: ¿Qué es el tiempo? ¿Es algo real? Pero pensadlo sin prisa, tomaos vuestro tiempo…

Por cierto, os recomiendo que consultéis la interesante y enigmática entrada de mi colega bloguero juanantonio: "¿Es real el tiempo?", de la que he tomado los videos. Está en Cavernisofía, por esta galería un poco hacia arriba y a la derecha... Ojo con perderos también en el espacio!

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